Qué prorroga exactamente
La medida amplía de forma extraordinaria los contratos de arrendamiento que finalizan en 2026, 2027 y entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2028. Es una prórroga forzosa de dos años sobre el vencimiento pactado, pensada para dar respiro al inquilino mientras no cede la presión sobre el precio.
A cuántos afecta, y quién pone la cifra
Según los cálculos de Sumar, entre el 21 de marzo de 2026 y el 30 de junio de 2028 podrían acogerse cerca de cuatro millones de personas y en torno a un millón y medio de hogares. Conviene el matiz: son cifras de una de las partes que negocia, no de un organismo estadístico independiente. El Hemiciclo las recoge como estimación de origen político, no como dato cerrado.
La otra pata: más impuestos al piso turístico
El decreto no se queda en el alquiler residencial. Incluye una subida del IVA de los apartamentos turísticos al 21% y sanciones más duras para su publicidad en plataformas. El objetivo declarado es desincentivar el trasvase de vivienda del alquiler residencial al turístico, uno de los focos de tensión en los centros de las grandes ciudades.
El precedente de abril: por qué esto puede volver a encallar
No es un decreto que nazca de cero. El Gobierno ya intentó sacar adelante un paquete de vivienda que decayó en la primavera cuando no reunió los apoyos en el Congreso. Esta vez, PSOE y Sumar dan por hecho el acuerdo en el Consejo de Ministros, pero admiten que la validación parlamentaria vuelve a depender del mismo actor: Junts. La aprobación en el Consejo es competencia del Ejecutivo; la convalidación, no.
Qué defiende cada parte
El Gobierno y Sumar presentan la prórroga como un escudo para el inquilino frente a los precios. Sus críticos —desde el PP hasta parte del sector inmobiliario— sostienen que intervenir el mercado retrae la oferta y agrava el problema a medio plazo. Es el debate de fondo de toda la legislatura, y el decreto lo reabre sin haberlo cerrado.
La pregunta que el decreto no responde
Prorrogar por ley los contratos, ejercicio tras ejercicio, alivia a quien ya tiene un alquiler. La duda es si corrige el problema de raíz —la falta de oferta asequible— o solo lo aplaza un curso más. El acceso a la vivienda es, por reconocimiento del propio Gobierno, uno de sus frentes abiertos pese al aumento del gasto público destinado a ella.
Calendario
El Consejo de Ministros del 28 de julio aprobará el decreto. Después llegará el trámite decisivo: la convalidación en el Congreso, previsiblemente ya en septiembre, donde el Ejecutivo tendrá que reunir de nuevo una mayoría que hoy no tiene garantizada.
Cierre
La prórroga entrará en vigor por decreto, pero vivirá o morirá en la mesa de negociación con Junts. Como con la senda de déficit, el titular lo firma el Gobierno; la validez la firman los socios.


