|
PortadaParlamentoDeportesOpinión
IBEX 35
Última hora
  1. Una nueva denuncia por agresión sexual señala al alcalde de Algeciras, que no dimite
  2. El vicealcalde de Alicante niega conocer el caso VPP: «Ni tengo constancia»
  3. Las lluvias de otoño arrastran ceniza y lodo del incendio de Burgohondo a los embalses

Una ingeniera civil emigrada por la crisis del ladrillo, hoy formadora en TikTok

Paloma dejó la construcción tras el estallido de la burbuja inmobiliaria y ha convertido el vídeo corto en su oficio, según su propio relato

Por Redacción de El Hemiciclo·
4 min de lectura
Comentarios

Paloma, ingeniera civil formada durante los años del boom inmobiliario español, emigró tras el desplome del sector de la construcción provocado por la crisis financiera de 2008. Según su propio relato, reconvirtió su carrera hacia la enseñanza digital y hoy imparte formación sobre vídeo corto y ventas en redes sociales desde distintos puntos del mundo, con una comunidad que cifra en unos 25.000 alumnos.

Su trayectoria remite a uno de los episodios más estudiados de la economía española reciente: el hundimiento del sector de la construcción tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria. Según la Encuesta de Población Activa del Instituto Nacional de Estadística (INE), el empleo en construcción pasó de unos 2,7 millones de ocupados en 2007 a alrededor de 1,1 millones en 2013, una caída superior al 55% en apenas seis años. Miles de ingenieros, arquitectos y técnicos con formación especializada tuvieron que buscar salidas fuera de España o en sectores ajenos a su titulación.

La emigración de esos años quedó reflejada en el Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero (PERE) que elabora el INE, que registró un crecimiento sostenido de la población española inscrita fuera del país entre 2010 y 2016. Buena parte de esas salidas correspondió a perfiles técnicos de la construcción y la ingeniería, que encontraron en mercados como el centroeuropeo, el británico o el latinoamericano oportunidades que el sector nacional no podía ofrecer tras el rescate bancario y el ajuste presupuestario de 2012.

El caso de Paloma se inscribe en esa generación, aunque con un desenlace distinto al de la reinserción en la ingeniería civil en otro país. Según ha relatado, su itinerario laboral la llevó a explorar el marketing digital y, más concretamente, el formato de vídeo corto que TikTok popularizó a partir de 2018 y que Instagram y YouTube replicaron después con Reels y Shorts. Hoy, describe su actividad como la de una formadora que trabaja de forma remota enseñando a profesionales de distintos sectores a captar clientes con ese formato.

La reconversión de perfiles técnicos hacia el ámbito digital no es un fenómeno aislado. La expansión de la llamada economía de los creadores ha llevado a profesionales de sectores tradicionales hacia la creación de contenidos, la formación online y el marketing en redes, en paralelo al desplazamiento del consumo audiovisual hacia dispositivos móviles y a la incorporación del vídeo breve como herramienta de captación por parte de empresas de todos los tamaños.

Un mercado en expansión y sin regulación específica

La cifra de 25.000 alumnos que Paloma atribuye a su formación, de confirmarse en los términos en que se ha dado a conocer, situaría su proyecto entre los de mayor alcance dentro del nicho de formación en redes orientada a profesionales de sectores no digitales. Se trata de un segmento en expansión pero poco regulado en España: la formación online no reglada no está sujeta a la supervisión que sí aplica a la formación profesional oficial homologada por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes.

Esa ausencia de regulación específica implica que no existe un organismo público que certifique la calidad de estos cursos privados, cuya reputación se construye a través del propio mercado y de las plataformas. En este tipo de enseñanza no reglada, la responsabilidad de verificar la trayectoria y los resultados reales de quien ofrece los programas recae, a falta de aval oficial, sobre el propio usuario antes de contratar cursos de pago.

El fenómeno de los llamados nómadas digitales, categoría en la que encajaría la actividad actual de Paloma, ha sido objeto de atención legislativa reciente. España creó en 2022 el visado de nómada digital dentro de la Ley de Startups (Ley 28/2022), que permite a profesionales extranjeros residir en el país trabajando para empresas de fuera. En sentido inverso, numerosos españoles se han instalado en terceros países acogiéndose a permisos similares que gobiernos como el de Portugal, Estonia o varios estados latinoamericanos han desarrollado para atraer a este perfil de trabajador remoto.

Del emigrante de los sesenta al titulado de 2008

El precedente de la diáspora de técnicos tras la crisis de 2008 no es el único en la historia económica reciente. En los años sesenta y setenta, la emigración española hacia Europa occidental respondió también a la falta de oportunidades internas, aunque entonces se trató mayoritariamente de mano de obra no cualificada empleada en la industria y la construcción de países como Alemania, Francia o Suiza. La salida posterior a la crisis financiera, en cambio, estuvo protagonizada en gran medida por titulados universitarios.

Los datos más recientes de la EPA del INE muestran que el empleo en la construcción se ha recuperado de forma parcial desde los mínimos de la pasada década, aunque sin alcanzar los niveles previos a 2008, mientras el peso del empleo vinculado a la economía digital y a las plataformas de contenidos ha crecido de forma sostenida. No existen todavía series estadísticas oficiales consolidadas que midan con precisión cuántos profesionales han completado una transición similar a la descrita.

La trayectoria de Paloma, tal y como ella la expone, ilustra un patrón habitual en la movilidad profesional: la crisis de un sector concreto puede empujar a trabajadores cualificados hacia ámbitos distintos de su formación original, en un proceso que combina necesidad económica y adaptación a nuevas demandas del mercado. Ello no implica necesariamente un desaprovechamiento de las competencias previas, dado que habilidades como la gestión de proyectos o el análisis técnico suelen ser transferibles a otros contextos.

De cara al futuro, la evolución de este segmento dependerá de dos variables. Por un lado, del debate abierto en la Unión Europea sobre la regulación de plataformas y de la publicidad en formatos audiovisuales breves, que podría afectar al modelo de negocio de los formadores digitales. Por otro, de si las administraciones deciden establecer mecanismos de certificación para la formación online no reglada, una cuestión que a día de hoy sigue sin un marco específico en España.

¿Qué te ha parecido esta pieza?

Siguiente en España →Esteban (PNV) sobre la huelga del 11-N: «No va a construir más vivienda»
¿Tienes información para ampliar esta noticia? Escríbenos por el canal para informantes — protegemos a las fuentes.¿Error en este artículo? → Infórmanos

Comentarios

Comentas como Anónimo — seudónimo generado localmente, sin cuenta
0/1000

Cargando la conversación…

Los comentarios son anónimos. El Hemiciclo no registra IPs ni vincula comentarios a cuentas de usuario. Tu seudónimo y tus comentarios se guardan solo en este dispositivo. Conexión cifrada (HTTPS).

Sigue leyendo en El Hemiciclo