La operación daría origen a un competidor capaz de combinar telefonía móvil, internet fijo y contenidos, una convergencia que América Móvil busca desarrollar desde hace más de dos décadas sin lograrlo por las restricciones regulatorias que pesan sobre Telmex y Telcel, obligadas a operar de manera separada. La formación de ese rival integrado daría a América Móvil nuevos argumentos para solicitar la autorización que Telmex necesita a fin de ofrecer televisión restringida y para pedir cambios en las obligaciones de compartición de infraestructura y en las tarifas mayoristas que debe cumplir.
"La compra de Televisa traerá un efecto en la regulación. El movimiento sin duda abre un espacio de análisis importante sobre si ya es momento de generar cambios en la regulación de América Móvil porque Televisa se volverá en un verdadero proveedor de servicios unificados, mientras que Telmex y Telcel operan por separado", consideró Jorge Moreno Loza, abogado especializado en telecomunicaciones.
Ramiro Tovar, profesor del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y especialista en competencia económica y telecomunicaciones, advirtió que la integración de Televisa podría favorecer los argumentos de América Móvil durante la revisión regulatoria en curso.
"Argumentará que enfrentará ahora un competidor convergente con respaldo de capital local y que la participación de Telcel se ha erosionado desde los niveles que tenía en 2014, cuando entró la reforma de telecomunicaciones", consideró el analista del ITAM.
Una restricción vigente desde 1990
La aspiración de Carlos Slim de llevar a Telmex al mercado de televisión de paga se remonta a más de tres décadas. Desde 1990, el título de concesión de la empresa le impide distribuir señales de televisión, una limitación que Telmex ha buscado revertir ante distintas autoridades, entre ellas la entonces Secretaría de Comunicaciones y Transportes y el extinto Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).
El intento más reciente se articuló a través de Claro video, pero el IFT rechazó el proyecto en enero de 2022. Las restricciones no responden únicamente al título de concesión, sino también a la posición de América Móvil en el mercado, que ha motivado obligaciones especiales para limitar los riesgos de concentración: según los últimos datos de la CRT, correspondientes al cuarto trimestre de 2025, América Móvil concentra 59.9% de los ingresos de la industria de telecomunicaciones.
Mientras la televisión de paga pierde terreno frente al streaming, de acuerdo con la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) se mantiene como herramienta para integrar paquetes, retener clientes y elevar el ingreso promedio por usuario, lo que explica el interés de América Móvil en completar su portafolio con ese servicio en un mercado donde captar nuevos suscriptores resulta cada vez más complicado.
Telmex ha intentado acercarse a ese mercado mediante promociones para clientes de banda ancha que incluyen Claro video y Netflix, comercializado desde 2019, productos que no equivalen a una concesión para prestar televisión restringida. La pugna de Slim por los contenidos audiovisuales no es nueva en el ecosistema mexicano: el magnate ha ampliado su apuesta por el video más allá de las telecomunicaciones, un terreno que también exploran figuras del entretenimiento como Gael García Bernal, quien llamó a volver al cine. La revisión bienal de la CNA y la CRT sobre las obligaciones de América Móvil como Agente Económico Preponderante queda abierta tras la operación entre AT&T México y Televisa.
