El nacimiento de Fernando se produjo en un momento de alta exigencia competitiva para Luis Díaz, extremo guajiro que milita en el fútbol alemán. Según el material difundido, el futbolista alcanzó a estar presente en el parto de su tercer hijo, pero a los pocos días debió reincorporarse a la concentración de la Tricolor, que disputaba los últimos amistosos de preparación antes del Mundial de Norteamérica, torneo en el que el equipo dirigido por el técnico argentino Néstor Lorenzo llegó hasta la fase de octavos de final.
Ese compromiso deportivo obligó a postergar la celebración del bautizo, que finalmente tuvo lugar durante un período de vacaciones familiares, una vez concluida la participación de Colombia en la cita mundialista. Las imágenes compartidas por la pareja muestran a la familia Díaz Ponce junto a los padrinos, sin que se hayan precisado ni el lugar ni la fecha exacta del sacramento.
La elección de Daniel Muñoz y Manuela Jiménez como padrinos se enmarca en una relación que ambos futbolistas construyeron dentro y fuera del terreno de juego. Muñoz, lateral antioqueño que hoy juega en el Crystal Palace, y Díaz coincidieron en la Liga Premier de Inglaterra, donde el guajiro militó en el Liverpool antes de su traspaso al fútbol alemán, y esa cercanía se extendió a sus respectivas familias.
El defensor ha manifestado en distintas ocasiones su creencia en Dios como un elemento central de su vida, un factor que, según el material, contribuyó a estrechar el vínculo con Díaz y su esposa desde la etapa en que ambos compartían la Premier. Durante el Mundial de Norteamérica, al que asistieron las familias de los jugadores, Muñoz y Díaz fueron vistos con frecuencia junto a sus esposas, Manuela y Geraldine, en los espacios que el cuerpo técnico habilitó para la convivencia con los jugadores.
La relación entre Luis Díaz y Geraldine Ponce se remonta a la etapa en la que el futbolista jugaba en el Junior de Barranquilla. La pareja formalizó su unión el 14 de junio de 2025, cuando contrajeron matrimonio en la parroquia La Inmaculada Concepción, en Barranquilla, tras ocho años de convivencia. La fiesta posterior se realizó ese mismo día en el Country Club de la capital del Atlántico.
Fernando es el tercer hijo de la pareja, después de Roma, nacida en 2021 durante la etapa de Díaz en el Porto de Portugal, y Charlotte, nacida en 2024 cuando el futbolista jugaba en el Liverpool inglés. El nacimiento del menor en Alemania coincide con la fase más reciente de la carrera del guajiro, que dejó la Premier League para continuar su trayectoria en el fútbol alemán.
El vínculo entre las familias Díaz-Ponce y Muñoz-Jiménez se ha hecho visible en episodios recientes, incluida una visita conjunta a Amalfi, en Antioquia, tierra de origen de Daniel Muñoz, donde ambos futbolistas compartieron actividades deportivas con la población local. Con el bautizo de Fernando, esa cercanía se formaliza ahora en el compadrazgo entre las dos parejas, que —según el material— se han mantenido unidas y en comunicación constante pese a la distancia entre sus clubes.
De cara a lo que resta de 2026, la atención sobre ambos futbolistas se trasladará nuevamente al plano deportivo, con la reanudación de las competencias de clubes en Europa y los próximos compromisos de la Selección Colombia. Tanto Díaz como Muñoz seguirán siendo piezas del proyecto de Néstor Lorenzo, mientras sus familias, unidas ya por el lazo del bautizo, acompañan de cerca esa carrera compartida.
