El perfil de la jornada favorecía sobre el papel a los velocistas. Aunque el recorrido incluyó algunas inclinaciones en su tramo inicial, la llegada a Voiron se resolvió en un final masivo, en el que Philipsen impuso su velocidad en los últimos metros para cerrar la etapa con un tiempo de 3 horas, 41 minutos y 13 segundos.
El segundo lugar fue para el suizo Mauro Schmid (Jayco-AlUla) y el tercero para el neerlandés Olav Kooij (Decathlon-CMA CGM), ambos con el mismo tiempo del ganador. Completaron los diez primeros Lewis Askey (NSN Cycling), Rick Pluimers (Tudor Pro Cycling), Clément Russo (Groupama-FDJ United), Huub Artz (Lotto-Intermarché), Mads Pedersen (Lidl-Trek), Michael Matthews (Jayco-AlUla) y Aaron Gate (XDS-Astana), todos igualados en el crono, en una definición que confirmó el dominio de los especialistas en llegadas planas.
En la general, la ventaja de Pogačar se mantiene en 4 minutos y 32 segundos sobre el belga Remco Evenepoel (Red Bull-Bora), segundo. El podio virtual lo cierra el mexicano Isaac Del Toro, compañero de Pogačar en el UAE Team, a 6 minutos y 51 segundos del líder.
El foco colombiano sigue puesto en Bernal, ganador del Tour en 2019 y uno de los referentes del deporte nacional tras su recuperación del grave accidente que en 2022 puso en riesgo su carrera. El corredor bogotano había cedido posiciones en etapas recientes, pero este miércoles recuperó una casilla, del puesto 15 al 14, a 39:14 de Pogačar.
Bernal no es el único colombiano en carrera. Según la clasificación de la etapa, Einer Rubio (Movistar) figura en el puesto 32, a 45 segundos; Harold Tejada (XDS-Astana) aparece en el 36, a 2 minutos y 57 segundos; y Sergio Higuita (XDS-Astana) ocupa el 39, a 8 minutos y 46 segundos.
Una tradición nacional que se remonta a los escarabajos
La progresión de Bernal se sigue con particular atención en Colombia, donde el ciclismo ocupa un lugar comparable al del fútbol en el sentimiento popular. Figuras como Nairo Quintana, Rigoberto Urán y el propio Bernal encarnan una tradición que se consolidó con los llamados «escarabajos» de los años ochenta, cuando corredores como Lucho Herrera conquistaron etapas y clasificaciones de montaña en las grandes vueltas europeas. Herrera, precisamente, se convirtió en el primer colombiano en ganar la clasificación de la montaña del Tour, un hito que abrió la puerta a las generaciones posteriores.
La presencia de cuatro colombianos en esta edición mantiene al país entre los de mayor representación latinoamericana en el pelotón profesional europeo, con departamentos como Boyacá, Antioquia y Cundinamarca como semilleros históricos de la disciplina.
Con la etapa 17 concluida, la carrera entra en su recta final rumbo a París. Las clasificaciones general, de montaña y de puntos suelen resolverse en las jornadas de alta montaña que restan en el calendario, donde las diferencias entre los aspirantes al podio pueden ampliarse o reducirse de forma decisiva. Para Bernal, el objetivo inmediato es sostener su lugar dentro del top 15 y, si las condiciones lo permiten, seguir recortando terreno en las fracciones pendientes.
El Tour de Francia continúa siendo la prueba de ciclismo de ruta más seguida del calendario internacional, y la actuación de los corredores colombianos concentra la atención no solo de la afición especializada, sino de amplios sectores de la opinión pública nacional, en un país donde los resultados deportivos internacionales trascienden las páginas deportivas.
