A siete días de las elecciones autonómicas andaluzas del 17 de mayo, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha calificado a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, como 'la ministra de los chanchullos' durante su intervención en la recta final de la campaña, mientras las encuestas sitúan al Partido Popular de Juan Manuel Moreno en una horquilla de entre el 43 y el 44 por ciento de intención de voto, suficiente para rozar la mayoría absoluta en el Parlamento andaluz. El debate televisado de esta noche en Canal Sur, con la participación de los candidatos de las principales fuerzas, se perfila como el último factor con capacidad real de alterar una trayectoria que, hasta ahora, apunta a una victoria holgada del PP.
Por qué importa este momento
La combinación de tres elementos simultáneos —la escalada verbal desde la dirección nacional del PP, el cierre de una campaña territorial intensiva por parte del presidente de la Junta y la posibilidad de un vuelco de última hora en el debate televisado— convierte esta semana en el tramo de mayor tensión política de la campaña. En los sistemas electorales de representación proporcional con listas cerradas, como el que rige las elecciones al Parlamento de Andalucía, la distancia entre rozar y superar la mayoría absoluta puede depender de décimas de punto en la traducción de votos a escaños, lo que otorga a cualquier variación en el tramo final una relevancia desproporcionada respecto al tiempo que resta.
La aritmética que presiona al PSOE
Con el PSOE situado en torno al 20 por ciento según los sondeos manejados por los equipos de campaña de todos los partidos, la formación que gobernó Andalucía de manera ininterrumpida durante casi cuatro décadas afronta la posibilidad de consolidar su peor resultado histórico en la comunidad. Esa brecha de más de veinte puntos respecto al PP convierte el debate de Canal Sur en una herramienta de supervivencia política para el candidato socialista antes que en un escenario de disputa real por el gobierno.
Feijóo sube el tono desde la dirección nacional
La expresión utilizada por Feijóo para referirse a Montero —'la ministra de los chanchullos'— eleva el registro verbal de una campaña en la que la dirección nacional del PP ha decidido involucrar su liderazgo de forma directa. El recurso a ataques nominales contra miembros del Gobierno central desde una campaña autonómica responde a una estrategia habitual en comicios regionales que los partidos nacionales utilizan como termómetro o como palanca de sus propias expectativas en el conjunto del Estado. Montero, además de ministra de Hacienda, es natural de Sevilla y figura de referencia del PSOE andaluz, lo que convierte su nombre en un objetivo con doble rendimiento político para el PP.
Moreno cierra la gira rural con actos multitudinarios
El presidente de la Junta de Andalucía y candidato del PP ha completado su gira de campaña por zonas rurales con actos descritos como multitudinarios en tres provincias, en una apuesta por la movilización del voto en municipios medianos y pequeños donde el PP ha consolidado históricamente sus mejores resultados. La estrategia territorial del equipo de Moreno ha combinado la presencia en capitales con una red de actos en localidades menores, modelo que distintas formaciones han empleado en procesos electorales autonómicos para traducir intención de voto difusa en participación efectiva el día de la cita.
Gavira y Vox escalan el discurso migratorio
En paralelo, el candidato de Vox, Manuel Gavira, ha intensificado el discurso sobre inmigración en la recta final de la campaña. La apelación a este asunto en el tramo final de una campaña electoral responde, en términos de comunicación política, a la búsqueda de movilización de un electorado propio ante el riesgo de que unas encuestas favorables al PP desincentiven la participación de votantes que en anteriores comicios respaldaron a Vox. La formación de Santiago Abascal obtuvo representación en el Parlamento andaluz en las elecciones de 2018, en las que irrumpió por primera vez en la política autonómica andaluza, y renovó presencia en los comicios de 2022.
El debate, última trinchera con incertidumbre real
El debate televisado de esta noche en Canal Sur es, según fuentes de campaña de todas las formaciones con representación parlamentaria, el único elemento pendiente con capacidad de introducir variaciones en una tendencia consolidada. En el historial reciente de comicios autonómicos españoles, los debates televisados de campaña han demostrado ocasionalmente su capacidad para alterar percepciones de candidatos en pocos días, aunque su efecto sobre el resultado final ha sido, en la mayoría de los casos, limitado cuando la distancia entre las dos primeras fuerzas superaba los diez puntos. La distancia actual entre PP y PSOE en Andalucía duplica ese umbral de referencia.
Qué se dirime el 17 de mayo
El 17 de mayo, los andaluces elegirán a los 109 diputados del Parlamento de Andalucía, cámara cuya composición determina qué partido o coalición forma gobierno en la comunidad más poblada de España. La mayoría absoluta se sitúa en 55 escaños. En las elecciones autonómicas de junio de 2022, el PP obtuvo 58 escaños —mayoría absoluta— con un resultado que en aquel momento fue calificado como histórico para la formación en Andalucía. La pregunta que aguarda respuesta el domingo es si los datos actuales de intención de voto se traducen en una confirmación, ampliación o erosión de aquel resultado, y en qué medida el debate de esta noche modifica, si lo hace, el mapa que dibujan los sondeos.



