La torre de control ordenó al piloto detener la marcha apenas se detectó la anomalía, lo que permitió que el personal de la operación aeroportuaria se acercara a inspeccionar la aeronave antes de que continuara hacia la plataforma. Las primeras indagaciones apuntarían a una eventual fuga de líquido hidráulico en el tren delantero como posible causa del vapor observado.
El hecho generó movimiento en el terminal aéreo y circularon registros de la situación en redes sociales mientras se resolvía la inspección. Finalmente, el personal de tierra de la aerolínea remolcó la aeronave hasta el terminal para permitir el desembarque de los pasajeros en condiciones normales.
Wingo se pronunció horas después para precisar lo ocurrido y despejar versiones sobre la gravedad del incidente. La aerolínea explicó que la condición fue detectada después del aterrizaje y que su equipo de mantenimiento ya intervino la aeronave.
"Esta condición fue corregida por nuestro equipo de mantenimiento y se prevé que la aeronave retome su operación en las próximas horas. Wingo aclara que en ningún momento la tripulación declaró una emergencia ni la situación puso en riesgo a los pasajeros o a la tripulación", informó la aerolínea.
La compañía, de bajo costo y con base de operaciones en Colombia, opera rutas nacionales e internacionales desde varios aeropuertos del país, entre ellos El Dorado en Bogotá y el Alfonso Bonilla Aragón en Cali. Los protocolos de inspección ante señales de humo o vapor en componentes del tren de aterrizaje son procedimientos estándar de seguridad operacional que no necesariamente implican una emergencia formal, según la propia versión de la aerolínea.
La aeronave permanecía en tierra a la espera de completar la revisión técnica, mientras la aerolínea reiteró que prevé retomarla en servicio en las horas siguientes al hecho.
