El abono se enmarca en la distribución de un dividendo de 1,75 euros por acción, un 4,1% superior al del año anterior, que convierte a Inditex en una de las cotizadas españolas que más retribuye a sus propietarios. La compañía, dueña de Zara y Stradivarius entre otras marcas, repartirá este año más de 5.454 millones de euros entre el conjunto de sus accionistas, tras un ejercicio de beneficio récord.
El pago se articula en dos tramos idénticos de 0,875 euros por acción. El primero, íntegramente ordinario, se abonó el pasado 4 de mayo. El segundo, que se hace efectivo este lunes, combina 0,325 euros de dividendo ordinario con 0,550 euros de carácter extraordinario, la fórmula con la que Inditex reparte el excedente de caja por encima de su retribución habitual.
Beneficio récord de 6.220 millones
La capacidad de Inditex para sostener estos repartos se apoya en el resultado de 2025: el grupo cerró el ejercicio con un beneficio neto de 6.220 millones de euros, un 6% más que el año anterior y la mayor cifra de su historia. Sobre ese resultado aplica un payout ordinario del 60%, al que añade distribuciones extraordinarias cuando la generación de caja lo permite, como ha vuelto a ocurrir este año.
Ortega recibirá los 1.617 millones a través de dos vehículos societarios, Pontegadea Inversiones y Partler, con los que controla conjuntamente el 59,294% del capital de Inditex, un paquete equivalente a 1.848 millones de acciones. Esa participación mayoritaria, mantenida desde la salida a bolsa de la compañía en 2001, sigue siendo el principal instrumento de generación de patrimonio del empresario gallego, que abandonó la presidencia del grupo en 2011 sin desprenderse del control accionarial.
La política de retribución de Inditex se reparte en dos pagos iguales, uno en primavera y otro al cierre del año fiscal, un esquema que el grupo mantiene desde hace varios ejercicios. La parte extraordinaria del segundo tramo es la vía con la que la compañía ha ido elevando la cuantía global por encima del dividendo ordinario que fija su payout del 60%.
El destino de los dividendos: ladrillo
Una parte sustancial de los dividendos que Ortega percibe se reinvierte en el sector inmobiliario a través de Pontegadea, la mayor inmobiliaria española por volumen de activos. La cartera se concentra en edificios de oficinas y locales no residenciales situados en el centro de grandes ciudades de España, Reino Unido, Estados Unidos y Asia, una estrategia de diversificación que convierte al fundador de Inditex en uno de los grandes propietarios de activos terciarios a escala internacional.
Esa reinversión constante multiplica el efecto de los dividendos sobre el patrimonio del empresario más allá del negocio textil, al trasladar el flujo de caja que genera la moda hacia un parque de inmuebles en plazas financieras de varios continentes. El modelo convierte a Pontegadea en un vehículo que crece al ritmo de los resultados de la cotizada de la que depende.
Sandra Ortega eleva su cobro a 275 millones
La hija del fundador, Sandra Ortega, propietaria del 5,053% del capital a través de 157,48 millones de acciones, percibirá este año más de 275 millones de euros en dividendos, frente a los 264 millones del ejercicio anterior. La mitad la cobrará también este lunes, mientras que el tramo ordinario ya lo recibió en mayo, según el mismo calendario de pagos que rige para el resto de accionistas.
El reparto llega en un contexto de inflación persistente en España: el Índice de Precios de Consumo se mantiene en el 4,9% en octubre, su nivel más alto desde febrero de 2023, según el Instituto Nacional de Estadística. La coincidencia entre la escalada de precios que soportan los hogares y los beneficios récord de una de las mayores distribuidoras textiles del país reabre el debate sobre el reparto de la riqueza de las grandes cotizadas.
Inditex, que opera a través de miles de tiendas y una infraestructura logística repartida en decenas de países, ha sostenido durante los últimos ejercicios un crecimiento de ventas pese a la ralentización del consumo en varios de sus mercados. El modelo de integración vertical del grupo —que combina diseño, producción y distribución con plazos de respuesta reducidos— sigue señalándose como la base de su rentabilidad.
La magnitud de lo que percibe Ortega puede medirse frente a otras cifras del año: la Asociación Española de la Carretera ha cifrado en 4.721 millones la reparación urgente de las carreteras del Estado, menos del triple de lo que el fundador de Inditex ingresará solo este lunes en dividendos. El dato ilustra el volumen de un reparto que sitúa de nuevo a Ortega entre los grandes beneficiarios de los resultados empresariales en España.
El calendario de pagos de Inditex para este ejercicio se cierra con el abono de este lunes, que pone fin a la distribución del dividendo correspondiente al resultado de 2025 y que, según las cifras publicadas por la propia compañía, supondrá un desembolso total superior a los 5.454 millones de euros para el conjunto de sus accionistas.
