Con la incorporación de dos figuras del sector financiero global, la compañía busca sumar experiencia en el liderazgo de instituciones internacionales y en el uso de la tecnología para transformar industrias, según explicó en su comunicado. Vélez, nacido en Medellín, fundó Nubank y lo convirtió, de acuerdo con cifras de la propia compañía, en el banco digital más grande de América Latina, con más de 135 millones de clientes y una operación 100% digital que desafía el modelo bancario tradicional.
Bret Taylor, presidente del consejo de OpenAI, sostuvo que la experiencia de Vélez y Vince en el liderazgo de instituciones globales resultará “invaluable” para que la organización atienda a más empresas y personas en todo el mundo y fortalezca la “gobernanza disciplinada y la resiliencia institucional”. La formulación remite al proceso de reestructuración corporativa que la empresa atraviesa desde finales de 2023, cuando una crisis interna en su junta directiva —que llevó a la salida temporal de su director ejecutivo, Sam Altman— dejó al descubierto las tensiones entre la misión fundacional de la empresa y su creciente dependencia de capital privado.
Una junta con perfil financiero para preparar la salida a bolsa
La incorporación de dos ejecutivos bancarios de primer nivel responde, según el comunicado, a la preparación de una oferta pública inicial (IPO, por su sigla en inglés) que la compañía estadounidense está revisando la posibilidad de lanzar en 2027. Ese calendario ubicaría la eventual salida a bolsa de OpenAI posiblemente después de la de su principal rival, Anthropic PBC, desarrolladora del asistente Claude, en un mercado de inteligencia artificial generativa que se ha disparado en inversión desde el lanzamiento de ChatGPT en noviembre de 2022.
Robin Vince dirige BNY, uno de los custodios de activos financieros más grandes del mundo. La lógica de sumarlo a la junta en paralelo con Vélez apunta a que OpenAI busca blindar su gobierno corporativo frente al escrutinio regulatorio que enfrentará al convertirse en una empresa listada públicamente, un proceso que en EE. UU. está supervisado por la Securities and Exchange Commission (SEC) y exige requisitos de transparencia financiera, auditorías independientes y divulgación de riesgos.
Vélez aporta una perspectiva distinta: la de un fundador que construyó una entidad financiera completamente digital, sin sucursales físicas, en una región históricamente marcada por la baja bancarización. Nubank obtuvo recientemente una aprobación condicional para operar como banco nacional en Estados Unidos, un paso que amplía su presencia en ese mercado y que, según el material divulgado, coincide con el interés de la empresa de IA en ese país.
El interés de OpenAI en los servicios financieros
OpenAI enmarcó la llegada de ambos ejecutivos dentro de una estrategia de expansión global y sectorial hacia los servicios financieros, una de las industrias con mayor potencial de adopción de inteligencia artificial para optimizar procesos y mejorar la eficiencia operativa, según sostuvo la propia compañía. La banca digital, terreno en el que Nubank es pionera en América Latina, sería uno de los frentes donde la empresa buscaría posicionar sus modelos de lenguaje como herramienta operativa para instituciones financieras.
La compañía también resaltó, entre sus motivaciones, el compromiso de Vélez con la filantropía a través de su plataforma VélezReyes+, enfocada en educación y gobernanza en América Latina. El propio Vélez manifestó que su objetivo es contribuir a que la tecnología, y específicamente la IA, sea una “fuerza poderosa para ampliar el acceso y las oportunidades”, apelando a la confianza de las personas.
El movimiento se produce en momentos en que la compañía enfrenta cuestionamientos sobre el impacto de la automatización en el empleo, un debate en el que la propia OpenAI ha planteado en el pasado propuestas como la semana laboral de cuatro días para frenar la disrupción tecnológica.
Un empresario colombiano en el gobierno de una tecnológica global
La llegada de un empresario colombiano a la junta directiva de una de las compañías tecnológicas más influyentes del mundo se suma a una lista todavía corta de ejecutivos nacionales con asiento en consejos de gobierno de multinacionales de primer nivel. El caso de Vélez destaca por tratarse de un fundador con trayectoria consolidada en tecnología financiera, sector que ha crecido de forma sostenida en la región con la expansión de billeteras digitales y la ampliación del acceso a servicios bancarios.
La proyección internacional de empresarios colombianos en el ecosistema tecnológico global ha sido, sin embargo, más la excepción que la regla, en contraste con la mayor presencia de ejecutivos brasileños o mexicanos en juntas de compañías estadounidenses, dada la escala de esos mercados. Nubank, con sede operativa principal en Brasil pero fundado y liderado por un colombiano, ilustra cómo parte del talento empresarial del país ha encontrado eco fuera de sus fronteras.
Con el ingreso de Vélez y Vince, la atención se traslada a los próximos movimientos de OpenAI hacia su eventual salida a bolsa en 2027. La experiencia de ambos en la gestión de entidades reguladas —BNY, uno de los mayores bancos custodios; Nubank, sometido a la supervisión de reguladores financieros en los países donde opera— sería, según la propia compañía, la pieza que le faltaba a su junta para encarar ese tránsito hacia los mercados de capitales.
