Rodríguez detalló que el plan contempla la creación de hasta 324.000 empleos en una década, entre puestos directos, indirectos e inducidos, y vinculó esa cifra al marco de la Ley de Hidrocarburos, la norma que regula la exploración, explotación, refinación y transporte de crudo y gas en territorio venezolano. Según la presidenta encargada, los contratos ligados a la participación de los trabajadores generarán beneficios tanto para los inversores como para el país.
"Estos contratos van a generar beneficios tanto para los inversores como para el país", afirmó Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, durante la clausura de la Conferencia de Energía 2026.
La dirigente se refirió también al acuerdo que calificó de "binacional" con Estados Unidos, que según su exposición incluye 250 proyectos y una contratación prevista de unos 200 trabajadores. Rodríguez remarcó que su Ejecutivo permanecerá "muy pendiente" del cumplimiento de la normativa, a la que calificó de "beneficioso para todos".
Para supervisar la ejecución de los convenios, la presidenta encargada anunció la puesta en marcha de una mesa técnica en la que participarán la industria, los inversores y las cámaras petroleras. El objetivo declarado de ese espacio es garantizar la generación de empleo y la participación de los proveedores nacionales en la cadena de suministro del sector.
El anuncio llega mientras Venezuela reabre de forma progresiva su sector energético a la inversión extranjera, con el respaldo de la administración estadounidense de Donald Trump. Ese giro hacia Caracas se enmarca en una política exterior de Washington que en paralelo ha incluido la decisión de suspender las sanciones del Congreso a Rusia por "interés nacional".
Acuerdos con PDVSA desde mayo
El proceso de apertura se remonta al menos a mayo, cuando la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) firmó varios acuerdos energéticos con las compañías estadounidenses Overseas Oil Company y Crossover Energy Holding. Rodríguez calificó entonces esos pactos como una "expresión extraordinaria" de negociación, llamada a inaugurar una "nueva etapa en la industria de hidrocarburos" y a posicionar al país "en la fórmula energética internacional".
La Ley de Hidrocarburos venezolana ha sido durante años el instrumento central para regular la relación entre el Estado y los capitales extranjeros en un país que, según la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), posee una de las mayores reservas probadas de crudo del mundo. La proyección de 76.000 millones de dólares anunciada por Rodríguez, de concretarse, figuraría entre las mayores previsiones de inversión para el sector petrolero venezolano en lo que va de década.
Rodríguez cerró su intervención insistiendo en que los 17 acuerdos alcanzados con Estados Unidos se diseñaron para "brindar esperanza a los venezolanos", ante una Conferencia de Energía 2026 que reunió a representantes de la industria, inversores internacionales y autoridades del Gobierno venezolano.