El caso, instruido por la Premier League, se cuenta entre los procesos disciplinarios más complejos de la competición inglesa. El City, campeón de la Champions League en la temporada 2022/23 y dominador de la Premier en la última década, se expone a sanciones que van desde una multa económica hasta la deducción de puntos o, en el escenario más severo, el descenso de categoría.
El movimiento de Kogan responde a la información de que Andy Burnham, primer ministro británico, mantuvo contactos con Khaldoon al-Mubarak, presidente del club, en 2017 y 2018, según publicó The Sun. Esos años coinciden con las primeras pesquisas sobre presuntos ingresos inflados artificialmente a través de patrocinios, y la cercanía entre el poder político y la cúpula del club alimenta los temores de que el desenlace pueda condicionarse por intereses ajenos a lo deportivo.
Kogan, que preside el organismo creado para supervisar la gobernanza financiera del fútbol inglés, quiso zanjar cualquier duda sobre la independencia del proceso en una entrevista en la BBC.
«Ningún político ha intentado influir ni intentaría influir en nada de lo que hacemos al respecto», declaró David Kogan, presidente del Regulador Independiente del Fútbol (IFR).
Los títulos conquistados por el City entre 2009 y 2018 —periodo que concentra el grueso de las irregularidades investigadas— condicionan el palmarés de toda una era de la Premier League. Una sanción severa obligaría a revisar ese palmarés doméstico y podría beneficiar retrospectivamente a los clubes que terminaron por detrás del City, algo que ya enfrentó a la propia liga con la exigencia de dimisión de su presidente en otros frentes.
El expediente llega después de que el fútbol inglés creara el IFR precisamente para que decisiones de este calibre no quedaran en manos exclusivas de la Premier League o la Football Association. Casos previos de infracción financiera en la liga, como la deducción de diez puntos al Everton en la temporada 2023/24 por incumplir las normas de rentabilidad y sostenibilidad, marcaron el precedente de que el castigo puede alterar la clasificación en curso.
Mientras se resuelve el proceso, el City lidera la Premier League con 18 puntos tras ganar sus seis primeros partidos, incluido el duelo directo ante el Arsenal, segundo clasificado con 15. El club bajo sospecha vuelve así a marcar el ritmo de la competición cuyo palmarés podría revisarse.
«¿Si me viera sometido a presiones políticas por este caso? Dimitiría», afirmó David Kogan, presidente del IFR, en la misma entrevista a la BBC.


