La doctora abre su repaso con Lola Lolita, a quien sitúa entre las que presentarían «retoques»: según su valoración, la creadora de contenido se habría sometido a «tratamientos de la piel, labios y neuromoduladores», en referencia a sustancias como el bótox. Su conclusión no es del todo elogiosa: «Desde mi punto de vista, los labios un poquito exagerados», sostiene en el vídeo.
María Pombo recibe un análisis más extenso. Marín apunta a «neuromoduladores, armonización facial completa, rinoplastia y tratamientos para la piel», además de retoque de labios, aunque el veredicto final es positivo: «Un glow up», resume la especialista, empleando el término inglés con el que se describe un cambio físico a mejor. Sobre Marta Díaz, la doctora añade a la lista de supuestos tratamientos el relleno de ojeras, uno de los procedimientos con más demanda del sector.
El análisis continúa con Marina Rivers, de quien la doctora destaca «labios, pómulos, rinomodelación» y neuromoduladores. «Le queda bien», valora, aunque matiza: «Quizás los labios un pelín exagerados». Violeta Mangriñán es, según este repaso, una de las que acumularía más intervenciones: neuromoduladores, armonización facial completa, ojeras y labios.
«Es un cambio que se nota mucho, pero le queda bastante bien», afirma la doctora Ángela Marín sobre Violeta Mangriñán.
Las tres influencers que, según la doctora, salen mejor paradas de su análisis son Laura Escanes, Dulceida y Susana Molina. A Escanes le atribuye labios, mentón y neuromoduladores, con un «resultado bastante natural». La misma valoración recibe Susana Molina, a quien relaciona con neuromoduladores, inductores de colágeno y tratamiento para la piel. Sobre Dulceida, que «lleva un poquito de labio», pómulos y neuromoduladores, concluye que «el avance ha sido muy paulatino y le queda bastante bien».
En la propia publicación, la doctora acompaña su análisis de un mensaje en defensa de la normalización de los tratamientos estéticos, al que suma una invitación a quienes se planteen asesoramiento.
«Hacernos un retoque para sentirnos mejor con nosotras mismas es una decisión personal y totalmente respetable. No hay nada que ocultar cuando lo hacemos desde el conocimiento, el cuidado y el amor propio», escribe la doctora Ángela Marín, de Dermoestética.
Las valoraciones parten exclusivamente de la observación de imágenes públicas, sin que ninguna de las influencers citadas se haya pronunciado sobre los tratamientos señalados. Solo las propias protagonistas conocen qué procedimientos se han realizado, de modo que el análisis de la doctora debe entenderse como una opinión profesional basada en la apariencia, no como un diagnóstico. El recurso de los creadores de contenido a la estética coincide con el auge de las galas del sector digital, como la reunión de más de 2.000 personas en el Palacio de Congresos de Palma.