La denuncia de Trump se apoya en una investigación publicada por el diario The New York Times, que reveló que asesores de la campaña de Peltola y miembros del Comité Senatorial Demócrata (DSCC, por sus siglas en inglés) promovieron la candidatura de otro ciudadano llamado también Dan Sullivan, omitiendo su condición de senador en la papeleta electoral de Alaska. El objetivo, según esa información, habría sido restar votos al republicano mediante la confusión del electorado ante dos nombres idénticos en las urnas.
Trump trasladó la acusación a sus redes sociales con un lenguaje duro contra la formación rival, al sostener que los demócratas «buscaron y reclutaron ilegalmente a un hombre llamado Dan Sullivan para presentarse contra nuestro distinguido senador republicano con el fin de engañar, confundir y oscurecer las elecciones».
El presidente fue más allá de la denuncia pública y acusó a los responsables demócratas de haber cometido perjurio al negar, bajo juramento ante un tribunal federal, cualquier vínculo con la estrategia de reclutamiento del homónimo. Es una imputación de calado jurídico que, de sustanciarse en una investigación formal, podría derivar en consecuencias penales para los implicados, más allá del reproche político.
«Mary Peltola debería sufrir las consecuencias legales y políticas por lo que ha hecho, un fraude contra el público estadounidense, y Dan Sullivan debería poder postularse sin Mary Peltola ni el falso Dan Sullivan en la papeleta», escribió Donald Trump, presidente de Estados Unidos.
El sistema electoral estadounidense contempla mecanismos judiciales para impugnar la inclusión de candidatos en las papeletas cuando existen indicios de maniobras fraudulentas, aunque los tribunales estatales y federales suelen exigir pruebas sólidas de intencionalidad antes de ordenar la retirada de un nombre ya inscrito. La competencia última sobre la validez de las papeletas en Alaska recae en las autoridades electorales del estado, sin perjuicio de que un tribunal federal pueda intervenir si se acredita una violación de la normativa federal.
La estrategia de confundir al electorado con candidatos homónimos no es nueva en la política estadounidense: en los comicios a la legislatura de Florida de 2020, la fiscalía investigó la presentación de aspirantes señuelo con apellidos idénticos a los de candidatos demócratas en disputas ajustadas, un episodio que acabó en imputaciones penales y que ilustra cómo este tipo de maniobras suelen dirimirse en los tribunales antes que en las urnas.
Peltola representó a Alaska en la Cámara de Representantes antes de disputar un escaño en el Senado. La disputa se inscribe en la tensión entre la Administración Trump y el aparato demócrata en vísperas de comicios legislativos marcados por la polarización, un escenario en el que resultados ajustados como los de las recientes elecciones en Israel que dejaron empatados a Netanyahu y la oposición muestran hasta qué punto cualquier controversia de papeleta puede acabar en litigio.