El anuncio se dio a través de su red social Truth Social, donde Trump extendió la recompensa tanto a comicios ya celebrados como a los que están en curso.
"¡Cualquiera que denuncie fraude electoral en las elecciones pasadas, o en las próximas elecciones de mitad del mandato de 2026, recibirá 1.000.000 de dólares tras el arresto y la condena de quienes hayan cometido el fraude!", escribió Donald Trump, presidente de EE. UU., en Truth Social.
El viernes anterior, Trump había informado que pidió al Departamento de Justicia que presente un recurso preventivo ante una eventual victoria demócrata en la contienda por un escaño del Senado en Alaska. El mandatario alegó riesgo de "confusión" entre los votantes, pues en la papeleta aparecerán dos personas con el nombre Dan Sullivan: el senador republicano que busca reelegirse y un candidato independiente homónimo.
El patrón no es nuevo. Trump ha insistido durante años en que las elecciones presidenciales de 2020, perdidas frente al demócrata Joe Biden, estuvieron marcadas por fraude, sin que haya presentado jamás evidencia que sostenga esa acusación ante tribunales o autoridades electorales. La recompensa anunciada ahora se suma a esa línea, en un momento en que el mandatario agita la posibilidad de impugnar el resultado si su partido pierde el control de alguna de las dos cámaras.
El contraste con los datos disponibles es marcado. El centro de estudios Brookings Institution, de orientación centroizquierda, analizó un conjunto de datos electorales recopilados por la Heritage Foundation, de corte conservador, y solo logró identificar 39 casos de fraude entre más de 100 millones de papeletas examinadas en 32 elecciones celebradas en el estado de Pensilvania a lo largo de treinta años. El hallazgo, construido sobre una base afín a posiciones conservadoras, resta margen para alegar sesgo metodológico.
"Estudios exhaustivos revelan que el fraude es muy poco frecuente, que la suplantación de identidad electoral es prácticamente inexistente y que muchos casos de supuesto fraude son, en realidad, errores cometidos por votantes o por funcionarios administrativos", asegura el Brennan Center.
La retórica sobre la limpieza de los comicios reaparece en otros procesos de la región. En Brasil, donde Lula aventaja a Bolsonaro 51,11 % a 48,89 % con buena parte del escrutinio completado, la campaña ha estado marcada por denuncias cruzadas sobre el proceso. El propio Trump sostuvo tras 2020 un intento de revertir el resultado que culminó en el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021, episodio por el que la justicia estadounidense procesó a cientos de personas.
Las elecciones legislativas del 3 de noviembre definirán el control del Senado y la Cámara de Representantes, instancia clave para el resto del período presidencial de Trump, quien anticipa que impugnará los resultados si su partido pierde.
