La controversia surgió luego de que circularan versiones que sugerían que la captura de Orfale Vásquez habría sido deliberadamente excluida de un reporte oficial sobre un operativo mayor contra el narcotráfico, en un intento de vincular el hecho con un presunto encubrimiento desde la Casa de Nariño. El jefe de la cartera de Justicia salió al paso con una declaración pública difundida el viernes, en la que negó punto por punto esa lectura.
"Que quede absolutamente claro, no fueron ocho capturados en un mismo operativo, ni se excluyó deliberadamente una persona de los resultados. Fueron dos procedimientos independientes, dos investigaciones diferentes y dos requerimientos judiciales distintos", señaló Iván Cancino, ministro de Justicia.
Según el relato oficial, la Fiscalía General de la Nación adelantó dos operaciones distintas. En la primera fueron capturadas siete personas señaladas de integrar una organización dedicada al narcotráfico internacional y al lavado de activos, requeridas por una corte de Puerto Rico. En la segunda, independiente de la anterior, se produjo la captura con fines de extradición de Orfale Vásquez, solicitado por la Corte del Distrito Sur de Nueva York por presunto lavado de activos provenientes del narcotráfico mediante el uso de criptomonedas.
El punto más sensible de la controversia era el posible vínculo personal entre el mandatario y el capturado. Cancino explicó que el único contacto entre De La Espriella y Orfale Vásquez ocurrió en agosto, durante un evento público al inicio de la campaña presidencial del hoy jefe de Estado.
"En esa ocasión, como le sucede a todos los políticos, se acercaron más de 300 personas, como era habitual. Él fue una de ellas. Jamás lo volvió a ver después de ese encuentro", explicó el ministro, que rechazó cualquier lectura de cercanía o protección.
El funcionario calificó de "infamia" cualquier intento de convertir ese cruce casual en una relación personal o en una supuesta protección gubernamental al capturado. El manejo de fotografías y encuentros fortuitos en actos de proselitismo ha sido un flanco recurrente de señalamientos en la política colombiana, donde las imágenes de dirigentes con personas luego judicializadas han alimentado controversias sobre financiación y cercanía en sucesivas campañas.
Cancino: "No vamos a darle tregua a narcotraficantes"
Cancino buscó además fijar una postura institucional del Gobierno nacional. Reiteró que en el Gobierno no se oculta información, no se encubre a nadie ni se tergiversan los hechos para fabricar escándalos, y agregó una frase de corte más político: "Que no se engañe nadie. No vamos a darle tregua ni gabelas a narcotraficantes".
El episodio se inscribe en un terreno sensible para cualquier Gobierno colombiano: el manejo público de las capturas con fines de extradición, un mecanismo regulado por tratados bilaterales entre Colombia y EE. UU. y por la Constitución, que desde la década de 1990 ha sido uno de los instrumentos más utilizados y más políticamente explosivos en la lucha contra el narcotráfico. La extradición del Cartel de Cali y, más tarde, de jefes paramilitares como Salvatore Mancuso en 2008, marcaron gobiernos anteriores y generaron tanto respaldo como acusaciones cruzadas sobre el manejo selectivo de la información judicial.
El ministro cerró su intervención con un mensaje dirigido a las autoridades judiciales encargadas de los trámites pendientes de extradición.
"Ningún criminal tendrá protección y he recibido instrucciones de estar muy pendiente de los trámites de extradición de todas esas personas y especialmente del señor pedido en extradición por el distrito sur del estado de Nueva York", concluyó Iván Cancino, ministro de Justicia.
El episodio se suma a un contexto regional en el que la cooperación judicial contra estructuras del narcotráfico ha ganado protagonismo, en paralelo a medidas como la de Argentina, que recientemente declaró al ELN y las Farc-EP organizaciones terroristas. El Gobierno insiste en que los dos operativos que desataron la polémica fueron procedimientos autónomos de la Fiscalía General de la Nación, sin relación entre sí más allá de la coincidencia temporal de su anuncio público.
