En Barcelona, el alcalde Jaume Collboni y la consejera de Interior de la Generalitat, Nuria Parlon, condenaron en rueda de prensa los hechos ocurridos el sábado y precisaron que, según el balance preliminar, 14 comercios resultaron vandalizados, aunque las imágenes que circulan en redes sociales sugerirían una cifra mayor. Ambos desvincularon la revuelta catalana de otras protestas recientes y la situaron como un fenómeno paralelo a lo ocurrido en París y otras capitales europeas.
Los Mossos d'Esquadra reportaron cerca de 100 detenidos, de los cuales una cuarta parte serían menores de edad. La protesta, convocada por grupos de jóvenes que se autodenominan "contra el sistema", dejó mobiliario urbano quemado y calles cortadas en torno a la plaza Cataluña, el corazón turístico y comercial de la ciudad.
Casi mil detenidos en Francia
En Francia, el ministro del Interior, Laurent Núñez, informó de casi 1.000 detenciones en las manifestaciones multitudinarias contra el encarecimiento de la vida que recorrieron el país el sábado, con la advertencia de que la cifra podría seguir aumentando. El funcionario sostuvo que las marchas "transcurrieron sin problemas" en su mayoría, aunque reconoció enfrentamientos puntuales con lo que describió como grupos de riesgo.
"La mayoría vestidos de negro, militantes de la extrema izquierda radical, de la ultraizquierda", dijo Laurent Núñez, ministro del Interior de Francia, sobre los grupos que protagonizaron los choques con las fuerzas de seguridad.
En ciudades como Lyon, Lille y Nantes los agentes dispersaron con gases lacrimógenos a manifestantes concentrados en zonas no autorizadas, mientras que en Toulouse un joven de 20 años resultó herido de gravedad en una mano, según el reporte de las autoridades. El Gobierno francés tiene previsto anunciar este lunes medidas dirigidas a los estudiantes de liceo, aunque su margen de maniobra está condicionado por el ajuste fiscal que busca adoptar en 2027 para sanear las endeudadas arcas públicas y tranquilizar a los mercados.
Mélenchon exige a Macron ceder
La crisis social coincide con la carrera hacia la presidencial francesa de 2027, en la que las encuestas ubicarían en un eventual balotaje a Jean-Luc Mélenchon, líder de la izquierda radical. El dirigente exigió al presidente Emmanuel Macron que atienda las reivindicaciones sociales antes de que la situación se agrave.
"Después, no le quedará más que la puerta de salida", advirtió Jean-Luc Mélenchon, líder de la izquierda radical francesa, al pedirle a Emmanuel Macron que "ceda" ante las protestas.
La tensión política se completa con la movilización de unas 11.000 personas en Orleans contra el partido ultraderechista Agrupación Nacional, de Marine Le Pen, señalada como la gran favorita en los sondeos para la próxima elección presidencial. El cruce entre protesta social y disputa electoral dibuja un escenario de polarización que recuerda episodios previos de movilización masiva en Francia, como el movimiento de los "chalecos amarillos" que entre 2018 y 2019 obligó a Macron a retirar un alza de impuestos a los combustibles.
En Italia, miles de personas marcharon por Roma y Milán coreando consignas contra el Gobierno y la actuación policial, en protestas motivadas por el alza del costo de vida, los bajos salarios y el gasto militar. En Milán, helicópteros de vigilancia sobrevolaron la Piazza del Duomo mientras soldados uniformados patrullaban en grupos, acompañados de cinco vehículos militares y un camión hidrante desplegados cerca del epicentro de la movilización.
Cerca de 3.000 personas marcharon por el centro de Milán, paralizando el tránsito, mientras una cantidad similar se concentró en Roma, cerca del Coliseo y la estación central de trenes, frente a filas de policías equipados para el control de disturbios. El alcalde de Milán, Giuseppe Sala, pidió a la ciudadanía que no cundiera el "pánico", luego de que algunos comercios cerraran anticipadamente y otros taparan sus vitrinas tras los saqueos registrados el fin de semana anterior en la capital de la moda italiana.
"Manifestarse es un derecho. Tenemos que hacer oír nuestra voz", declaró Alessio Scimone, empleado de una casa de apuestas de 24 años, durante la protesta en Milán.
La Policía italiana reportó la detención de nueve personas y la retención temporal de otras 371, entre ellas 110 menores de edad, trasladadas a comisarías repartidas en ocho ciudades del país. En Roma, los enfrentamientos incluyeron lanzamiento de botellas y petardos contra los agentes, que respondieron con camiones hidrantes, gases lacrimógenos y cargas para dispersar a los manifestantes en pleno centro histórico.
La simultaneidad de las protestas en España, Francia e Italia —a las que se sumarían movilizaciones en Albania— apunta a un malestar compartido por el encarecimiento de la vivienda, el costo de vida y las políticas de ajuste fiscal en varias economías europeas. El expresidente colombiano Iván Duque, en un análisis reciente, atribuyó las protestas en Europa a cinco fallas estructurales que, según su lectura, explicarían el estallido social que atraviesa el continente.
El Gobierno francés tiene previsto anunciar este lunes las medidas dirigidas a los estudiantes de liceo, en un intento por descomprimir parte de la tensión callejera, aunque reconoce que su capacidad de maniobra está limitada por el compromiso de adoptar un ajuste fiscal considerado necesario para las finanzas públicas en 2027.
