El retorno ocurre en un país que vive una transición política inédita desde enero, cuando Nicolás Maduro fue capturado en una operación militar estadounidense y trasladado a una cárcel en Nueva York bajo cargos de narcotráfico. Desde entonces, Venezuela es gobernada por la presidenta interina, Delcy Rodríguez, bajo presión sostenida de Washington para avanzar hacia un proceso electoral.
Rubio difundió un mensaje en redes sociales en el que vinculó directamente el retorno de la dirigente opositora con la mesa de diálogo que se adelanta con respaldo estadounidense.
"Las condiciones que han permitido el regreso seguro de Machado a Venezuela son el resultado directo de las conversaciones de reconciliación mediante las cuales cientos de presos políticos han sido liberados y cientos de opositores han podido volver desde el exilio", Marco Rubio, secretario de Estado de EE. UU.
El funcionario estadounidense añadió que su gobierno espera que "todos los actores" respalden ese proceso, al que calificó como la mejor oportunidad para Venezuela en tres décadas de alcanzar tanto elecciones libres como una democracia duradera. La semana pasada, Washington había celebrado la conclusión de una tercera ronda de diálogo entre el gobierno interino y un sector de la oposición, en la que Machado no participó.
Machado no fue convocada a la tercera ronda
Machado permaneció diez meses en el exilio y no fue convocada a esas conversaciones, pero aseguró que no las obstaculizaría. Su regreso se produce, según Rubio, como consecuencia directa de ese mismo diálogo del que quedó al margen, un desfase entre el relato de Washington y el papel efectivo que tuvo la dirigente en la negociación.
La delegación opositora presente en la mesa de diálogo celebró el retorno de Machado horas después de conocerse las primeras imágenes de la dirigente en territorio venezolano. La jefa de esa delegación, Dinorah Figuera, atribuyó también el regreso a la negociación sostenida con el gobierno interino.
"Celebramos el retorno en libertad de María Corina Machado", Dinorah Figuera, jefa de la delegación opositora en la mesa de diálogo político de Venezuela.
El partido de Machado, Vente Venezuela, difundió un video en el que se observa a la dirigente en la iglesia de Santa Rosa, en Barquisimeto, estado Lara. Las imágenes muestran a los fieles del templo recibiéndola con aplausos y abrazos, mientras algunos asistentes coreaban su nombre. Según el relato difundido por su gabinete de prensa, uno de los presentes exclamó "¡Aquí está tu gente!" al verla llegar visiblemente emocionada.
El retorno coincide con un momento de reacomodo institucional en Venezuela que ha concentrado la atención internacional, en paralelo a otros episodios de tensión social registrados este fin de semana en ciudades europeas, donde disturbios en Barcelona, París, Roma y Milán dejaron cerca de 1.500 detenidos.
La reacción de Trump ante la prensa
El presidente estadounidense, Donald Trump, fue interrogado por periodistas sobre el regreso de Machado y respondió que desconocía detalles del episodio, aunque manifestó su deseo de que la dirigente estuviera a salvo.
"Es una mujer muy agradable. Me dio su Premio Nobel, así que ¿cómo puedo decir otra cosa? Y espero que esté a salvo", Donald Trump, presidente de EE. UU.
Trump añadió, ante la prensa, que a su gobierno le está yendo "realmente bien" en Venezuela, una valoración que se suma a la línea sostenida por su administración desde la captura de Maduro en enero. El comentario presidencial contrastó con el mensaje más formal de Rubio, al no ofrecer detalles sobre las condiciones de seguridad del regreso de la opositora.
El proceso de diálogo con respaldo de Washington marca un giro respecto a décadas de relaciones tensas entre Caracas y EE. UU., que se remontan a los gobiernos de Hugo Chávez y se profundizaron bajo Maduro con sanciones económicas y rupturas diplomáticas sucesivas. La captura del propio Maduro en enero y su traslado a territorio estadounidense representó un punto de quiebre sin precedentes recientes en la región, que ahora busca encauzarse mediante la mesa de negociación en la que participan representantes del gobierno interino y de la oposición.
Rubio insistió en que el objetivo de las conversaciones respaldadas por Washington es alcanzar comicios "justos y libres" como paso hacia una democracia duradera, en lo que describió como la mejor oportunidad de Venezuela en 30 años.