En el boletín correspondiente al sismo de Paratebueno, publicado a las 6:11 de la mañana en hora local, el organismo precisó que se trató de un evento de magnitud 2.8 y profundidad superficial, e invitó a la ciudadanía a reportar si sintió el movimiento a través de sus plataformas digitales.
Hasta el momento no se ha informado de daños materiales ni de personas afectadas por ninguno de los dos sismos, de acuerdo con la información disponible del SGC. La entidad mantiene el monitoreo permanente de la actividad sísmica en el país y reiteró el llamado a la población para que reporte cualquier movimiento percibido, un insumo que utiliza para sus bases de datos de percepción ciudadana.
El Servicio Geológico Colombiano recordó las pautas básicas de autoprotección ante un movimiento telúrico. Recomendó conservar la calma, pues una reacción tranquila facilita una respuesta más segura y eficaz. En caso de encontrarse dentro de una edificación con condiciones estructurales adecuadas, sugirió buscar protección cerca de columnas, bajo escritorios resistentes o en zonas previamente designadas como seguras.
La entidad insistió en que, si se requiere evacuar, el proceso debe hacerse de manera rápida pero con precaución, revisando las condiciones del lugar para detectar riesgos como la caída de objetos. El SGC desaconsejó de forma expresa el uso de ascensores y la permanencia en los marcos de las puertas durante la evacuación, porque, según explicó, estas zonas no ofrecen mayor protección y pueden verse comprometidas por desprendimientos.
El organismo explicó que Colombia es una región de alta actividad sísmica por la interacción de varias placas tectónicas que convergen en el territorio, lo que convierte la ocurrencia de sismos como los de este domingo en parte de la dinámica geológica habitual del país. El SGC opera una red de monitoreo distribuida en distintas regiones para detectar y caracterizar la sismicidad en tiempo casi real.
La sismicidad del territorio tiene antecedentes de alto impacto: el terremoto del Eje Cafetero del 25 de enero de 1999, con epicentro en Armenia, dejó más de mil muertos y es el más devastador de la historia reciente del país. Más recientemente, Cali afronta la secuela del movimiento del 10 de agosto, por el que la alcaldía demolerá 82 edificios dañados.
El SGC reiteró su llamado a la ciudadanía para que se mantenga informada a través de fuentes oficiales y siga las recomendaciones de prevención ante cualquier nuevo movimiento. La entidad continúa habilitando sus canales de reporte ciudadano para los sismos registrados este domingo en Chaparral y Paratebueno.