Los detenidos, identificados con los alias de Nando, Lioba y Negrito, habrían operado dentro de un grupo criminal que, de acuerdo con el Gabinete de Seguridad, mantiene el dominio de la franja costera michoacana comprendida entre el Faro de Bucerías y la localidad de Huahua, en el municipio de Aquila, utilizada para el trasiego de cocaína por vía marítima.
A los tres hombres se les atribuye además presunta participación en secuestros, homicidios y extorsiones contra empresarios de la región, de acuerdo con la información que la Fiscalía de Michoacán compartió con las autoridades federales. El reporte oficial no precisa número de causa ni etapa procesal, por lo que permanecen como imputados ante el Ministerio Público federal.
El operativo, ejecutado sin disparos y bajo lo que las instituciones describieron como apego a derecho, incluyó cateos en tres inmuebles del municipio de Coahuayana de Hidalgo, en la frontera con Colima. Participaron la Fiscalía General del Estado de Michoacán y la Guardia Civil estatal, en coordinación con las corporaciones federales.
Tras la detención, a los tres hombres les fueron leídos sus derechos y fueron trasladados a la Ciudad de México, donde quedaron a disposición del Ministerio Público federal, que deberá determinar su situación jurídica. En esta fase del procedimiento los detenidos conservan la presunción de inocencia: el traslado y eventual aseguramiento no implican culpabilidad, sino que corresponden a la investigación previa a una posible audiencia de vinculación a proceso.
El comunicado conjunto, difundido este jueves por las corporaciones participantes, enmarcó la operación dentro del Plan Michoacán por la paz y la justicia, la estrategia de seguridad que el gobierno federal sostiene en la entidad para enfrentar a los grupos señalados como generadores de violencia.
"A través del Plan Michoacán por la paz y la justicia mantenemos el trabajo coordinado con las autoridades estatales para combatir a los grupos generadores de violencia y fortalecer la seguridad y tranquilidad de las familias michoacanas", indicó el Gabinete de Seguridad mediante redes sociales.
Michoacán arrastra desde hace años una disputa territorial entre células dedicadas al narcotráfico, la extorsión a productores agrícolas y el control de puertos y caminos rurales. El antecedente más visible de intervención federal en la entidad se remonta a 2013 y 2014, cuando el gobierno federal desplegó un comisionado para la seguridad y ordenó la entrada del Ejército y la Marina ante el auge de autodefensas y del grupo criminal entonces dominante en Tierra Caliente.
La detención de los tres señalados se suma a las acciones recientes contra la violencia en el estado, en un contexto en que otras entidades del país registran hechos vinculados a disputas criminales, como el reportado en Morelos, que cerró la semana con tres feminicidios, un ejecutado y un cuerpo desmembrado.