Largas filas de veracruzanos y turistas se forman frente a un arco decorado con motivos del Día de Muertos, instalado en el corazón del puerto para la tradicional fotografía del recuerdo. La imponente figura se ha vuelto el punto de encuentro de la celebración en la plaza principal.
La noche del jueves, la Banda Municipal animó el ambiente en el zócalo, donde numerosas parejas bailaron danzón en plena plaza pública, una estampa habitual de la vida cultural veracruzana que durante estas fechas se combina con la iconografía de la muerte.
Este viernes, artesanos originarios del Pueblo Mágico de Xico instalarán un tapete monumental de aserrín de aproximadamente 80 metros de longitud en el corredor de Zamora, en pleno Centro Histórico de Veracruz. La pieza se suma a la oferta de actividades de la temporada en el puerto turístico.
Los tapetes de aserrín, elaborados con pigmentos y plantillas que forman figuras alusivas a la tradición, son una manifestación artesanal extendida en distintas regiones del país, particularmente en comunidades con arraigo católico y prehispánico. Su instalación requiere horas de trabajo colectivo y se exhiben por tiempo limitado antes de ser retirados.
Las celebraciones ocurren en un contexto donde el calendario laboral genera dudas recurrentes entre la población: el 1 y 2 de noviembre no son descanso obligatorio según la Ley Federal del Trabajo, por lo que buena parte de los asistentes acude en horarios vespertinos o de fin de semana.