El incidente que detonó la expulsión ocurrió el martes pasado durante una sesión de la Asamblea General, en la que Waltz se pronunció en contra de una resolución que exige el fin del embargo económico estadounidense sobre Cuba., Tur de la Concepción intentó apartar de un manotazo el celular de un funcionario estadounidense que lo grababa en el salón principal del organismo.
Desde la tribuna, el embajador estadounidense acusó al gobierno cubano de represión, corrupción y enriquecimiento ilícito, señalamientos que provocaron las protestas de los integrantes de la delegación de la isla, quienes se acercaron al estrado durante la sesión.
Tras el altercado, Waltz acusó al diplomático cubano de intentar intimidar al personal de Naciones Unidas y aseguró que el funcionario regresaría a La Habana. El propio embajador relató el episodio en su cuenta de la red social X, donde publicó un video del incidente el 27 de octubre de 2026.
"Uno de los 'diplomáticos' del régimen cubano intentó intimidar al personal de la ONU para que cortaran nuestros micrófonos mientras exponía al régimen ante el mundo. Cuando uno de mis diplomáticos estadounidenses notó lo que ocurría, ese mismo 'diplomático' del régimen también intentó intimidarlo a él", escribió Michael Waltz, embajador de Estados Unidos ante la ONU.
El embajador de Cuba ante la ONU presentó una protesta formal ante la oficina del secretario general, al considerar que el funcionario estadounidense había acosado a Tur de la Concepción durante el intercambio en el salón principal.
La expulsión se produce en un contexto de tensión renovada entre Washington y La Habana, mientras la administración de Donald Trump incrementa la presión económica y diplomática sobre el gobierno cubano. La resolución que pide el fin del embargo, sometida cada año a la Asamblea General desde 1992, obtuvo este año 130 votos a favor, frente a los 165 del periodo anterior, su menor respaldo en dos décadas, según datos de la oficina de prensa de Naciones Unidas.
La caída del respaldo marca un contraste con el apoyo casi unánime que la resolución cosechó durante años: en 2016, en el deshielo impulsado por Barack Obama, Estados Unidos llegó a abstenerse por primera vez desde que el texto se vota anualmente. El endurecimiento posterior de las sanciones revirtió aquel acercamiento y volvió a aislar a Washington en la votación.
La tensión entre ambos países se inscribe en una agenda regional cargada de fricciones diplomáticas y migratorias, como la que ilustra el reciente convenio firmado entre la Cndh y Segob para proteger a migrantes en la frontera sur. Waltz, desde la tribuna de la ONU, aseguró que Tur de la Concepción regresaría a La Habana.