FARCAZA publicó el pasado 14 de octubre una solicitud de oferta económica para el suministro de los cartuchos, un trámite previo a la compra. La entidad, colaboradora habitual de la Administración autonómica en materia cinegética, será la encargada de distribuir la munición entre los cazadores federados en las modalidades de caza legalmente autorizadas.
La subvención se enmarca en el Plan Estratégico de Subvenciones del Departamento de Medio Ambiente y Turismo 2024-2027 y solo cubrirá las compras realizadas tras la aceptación expresa de la ayuda. El plazo es estrecho: los cartuchos deberán estar suministrados o a disposición de sus destinatarios antes del 25 de noviembre de 2026, fecha fuera de la cual el gasto quedará excluido de la financiación.
La medida se circunscribe a los términos del anexo II de la Orden de 5 de junio, que aprueba el Plan General de Caza de Aragón para la temporada 2026-2027 y recoge el listado oficial de localidades con sobrepoblación de conejo. El nuevo plan, elaborado en coordinación con FARCAZA, amplió esa relación con once municipios: Ainzón, Alagón, Aniñón, Atea, El Frasno, La Joyosa, Moros, Nigüella, Nuez de Ebro, Sabiñán y Trasmoz.
No es la primera vez que la Administración aragonesa pone munición en manos de los cazadores. En 2023, FARCAZA repartió hasta 40.000 cartuchos biodegradables gracias a otra subvención autonómica. Antes, en 2019, el Gobierno de Aragón aprobó un decreto-ley de medidas extraordinarias que permitió eliminar 1,8 millones de conejos en 125 municipios entre 2019 y 2021. La especie, sin embargo, se recupera con rapidez cuando encuentra refugio y alimento abundante.
Pérdidas que superan los 50 millones
Las organizaciones agrarias aragonesas han cifrado en más de 50 millones de euros las pérdidas y en unas 50.000 las hectáreas arrasadas de cereal, frutales, hortalizas, viña, olivo y almendro, con la sobrepoblación afectando a unos 130 municipios de la región. Solo Cataluña y Castilla-La Mancha registraban más superficie dañada en España, con 144.000 y 80.000 hectáreas respectivamente, según esas mismas estimaciones del sector.
El caso de Albalate del Arzobispo ilustra la magnitud del problema: en ese municipio llegaron a abatirse 25.000 conejos en un año sin frenar la plaga, lo que llevó a su Ayuntamiento a reclamar ayudas tanto para agricultores como para cazadores. Investigadores del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) atribuyen parte del fenómeno a la hibridación con conejos soltados para repoblar cotos y al avance del regadío, que dispara la reproducción de la especie en primavera.
El año pasado, el consejero de Medio Ambiente y Turismo, Manuel Blasco, avanzó en las Cortes de Aragón un acuerdo con la federación para subvencionar con 20.000 euros a los cazadores de 145 municipios en 2026. El PSOE pidió entonces ampliar la partida, a través de una moción aprobada en la Comisión de Medio Ambiente para financiar también jaulas trampa y otros gastos de control, al considerar la caza la única alternativa viable frente a la plaga.
Otras comunidades han optado por fórmulas similares. Castilla-La Mancha destina 2 millones de euros a proteger cultivos tras capturar más de 860.000 conejos, mientras que Cataluña subvenciona munición del calibre 12 exclusivamente para el control de esta especie. En Aragón, el gasto solo podrá financiarse si los cartuchos están a disposición de los cazadores antes del 25 de noviembre, dentro del mismo plan autonómico que suma frentes a los abiertos en otras regiones, como la tarifa plana invertida que prepara Andalucía para financiar el relevo de autónomos.
