El diferencial entre la estación más cara y la más barata de una misma provincia puede superar los 30 céntimos por litro. En un depósito de 50 litros, esa brecha equivale a unos 15 euros de ahorro potencial solo por elegir el punto de repostaje, un margen relevante en jornadas de máxima movilidad como la de este primer domingo de agosto en una comunidad que combina destinos de costa e interior.
En Sevilla, según los datos volcados en el Geoportal estatal, la gasolina 95 más económica se localiza en Morón de la Frontera, en una estación de la marca Family Energy situada en la avenida de la Asunción, junto a un centro comercial Eroski, a 1,449 euros por litro. Le siguen otras dos estaciones de la misma localidad, operadas por Ballenoil y Petroprix, a 1,469 euros. La franja más económica se completa con establecimientos en La Algaba, Fuentes de Andalucía, La Rinconada, Alcalá del Río y la propia capital, todos por debajo de 1,51 euros el litro.
En el otro extremo de la comparativa sevillana, la gasolina 98 alcanza los 1,759 euros por litro en una estación de Cepsa en Las Cabezas de San Juan, mientras que la 98 más barata figura en Morón de la Frontera, en la misma Family Energy, a 1,559 euros: 20 céntimos de diferencia dentro de la provincia. La dispersión responde a factores como la proximidad a autovías con alto tráfico de paso, el modelo de negocio de cada operadora —estaciones desatendidas frente a las de bandera tradicional— y los costes logísticos de suministro en zonas rurales.
Cooperativas agrarias y estaciones low cost, a la cabeza
El gasóleo, combustible mayoritario en el parque de turismos español, presenta en Sevilla su precio más competitivo en una cooperativa agrícola de Mairena del Alcor, a 1,520 euros por litro, seguida por las estaciones de Morón de la Frontera que lideran también el ranking de gasolina. La presencia de cooperativas agrarias entre las opciones más baratas es habitual en el mercado andaluz: estas entidades suelen aplicar márgenes más reducidos al servir principalmente a sus socios agricultores.
En la provincia de Cádiz, la gasolina 95 más barata corresponde a una estación Ballenoil en El Puerto de Santa María, junto a la carretera nacional N-IV, a 1,449 euros por litro, idéntico precio al de la opción más económica de Sevilla. Le siguen en la misma localidad estaciones de GM Oil y Petroprix, ya en torno a los 1,479 y 1,499 euros. Las cadenas low cost operan con estaciones desatendidas y sin tienda, un modelo que recorta costes frente a las redes de bandera clásica como Repsol, Cepsa o BP.
El comportamiento de los precios en España está estrechamente vinculado a la cotización internacional del petróleo Brent y a las decisiones fiscales del Estado. Desde el agravamiento del conflicto en Oriente Medio, el Ejecutivo mantiene una bonificación al litro que ha ido ajustando según la evolución de los mercados: en agosto de 2026 se ha fijado en 10 céntimos, por debajo de los niveles aplicados en los meses de mayor tensión, según las comunicaciones del Ministerio para la Transición Ecológica.
Este mecanismo recuerda, con un diseño distinto, al que el Gobierno aprobó en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania, cuando estableció una rebaja generalizada de 20 céntimos por litro para todos los consumidores, sufragada con fondos públicos, que se mantuvo con distintas modulaciones durante varios meses antes de ser sustituida por ayudas focalizadas en colectivos vulnerables. Aquel fue el primer descuento universal al carburante de la etapa democrática reciente.
Precios obligatorios y reclamaciones del sector
El Geoportal centraliza los precios que todas las estaciones de servicio están obligadas a declarar en virtud de la normativa de transparencia de hidrocarburos, y se ha convertido en referencia para aplicaciones de ahorro y asociaciones de consumidores. Esa obligación de comunicación busca garantizar la competencia efectiva en un mercado históricamente concentrado en un número reducido de grandes operadoras.
Las asociaciones de automovilistas vienen reclamando mayor transparencia y competencia, y advierten de que la dispersión de precios entre estaciones cercanas perjudica a los consumidores que no disponen de herramientas digitales para comparar antes de repostar. Desde el sector de estaciones independientes se sostiene, por su parte, que la expansión de las marcas low cost ha intensificado la competencia y beneficiado al consumidor final en los últimos años.
El repunte de las últimas semanas se produce en un contexto de tensión persistente en los mercados energéticos, con el Brent en niveles elevados en parte por la incertidumbre asociada al conflicto en Oriente Medio. El Banco de España ha venido señalando en sus informes de coyuntura que la evolución de los precios energéticos continúa siendo uno de los principales factores de riesgo para la inflación, junto con los costes de la cesta de alimentos.
Málaga, otra de las provincias con mayor afluencia turística en agosto por la Costa del Sol, presenta un patrón similar de dispersión entre estaciones urbanas y rurales, si bien sus precios desagregados para esta jornada no figuran en el material consultado. Los precios pueden variar de un día para otro incluso en una misma estación, por lo que la consulta del portal oficial antes de cada trayecto largo permite localizar el punto más económico en ruta.
De cara a las próximas semanas, el Gobierno deberá decidir si mantiene, amplía o reduce la bonificación de 10 céntimos vigente en agosto, en función de la evolución del conflicto en Oriente Medio y de la cotización del crudo. El Ministerio para la Transición Ecológica no ha anunciado, por el momento, cambios en el calendario de ayudas más allá del mes en curso, por lo que quienes planeen viajes en septiembre deberán atender a las actualizaciones oficiales antes de repostar.


