El comandante de las fuerzas especiales de la Policía Militar de Paraná, Alexandre Lopes Dias, explicó en rueda de prensa que el hombre portaba una réplica de pistola, un cuchillo y un encendedor, y que había esparcido líquido inflamable por el salón donde mantenía a los niños. Las negociaciones se extendieron durante casi tres horas, periodo en el que el agresor permaneció rodeado por los menores, con uno de ellos en el regazo, según el relato policial.
El oficial detalló que el deterioro de la situación precipitó la decisión de ingresar al salón, cuando el hombre habría comenzado a agredir físicamente a los pequeños. Medios locales de Curitiba reportaron disparos y estruendos similares a los de granadas aturdidoras en el momento final de la intervención.
"Cuando percibimos que los niños estaban cada vez más estresados y que el agresor comenzaba a agredirlos físicamente, optamos por una intervención táctica para evitar un mal mayor", explicó Alexandre Lopes Dias, comandante de las fuerzas especiales de la Policía Militar de Paraná.
El propio comandante resumió el resultado del operativo: "Logramos neutralizar a esa persona y rescatar a los 13 niños, que fueron trasladados a los servicios médicos y de bomberos para recibir atención". Uno de los menores salió del lugar con el rostro lesionado y al menos cinco fueron trasladados a unidades de urgencia para recibir atención médica, de acuerdo con el relato de las autoridades.
La policía brasileña identificó al agresor tras concluir el operativo, pero hasta el momento no ha logrado establecer el móvil del ataque ni confirmar algún vínculo previo del hombre con el jardín infantil. Las autoridades sostienen que padecía esquizofrenia, condición que no explica por sí sola la motivación del hecho.
El alcalde de Curitiba, Eduardo Pimentel, celebró el desenlace a través de sus redes sociales y anunció acompañamiento institucional para las familias afectadas. "¡Los 13 niños están vivos y a salvo! Después de momentos de mucha tensión y angustia, esa es la noticia que todos esperábamos", escribió el mandatario local, quien prometió respaldo a los menores, sus familias y el personal del centro educativo.
Brasil ha registrado varios ataques en centros educativos en los últimos años. En abril de 2023, un hombre armado con un hacha mató a cuatro niños en una guardería de Blumenau, también en el sur del país, uno de los episodios más graves de violencia contra menores en instituciones educativas brasileñas.
Las autoridades de Paraná avanzan en la reconstrucción de los hechos para determinar el origen del ataque, en un episodio de violencia armada que recuerda otros casos recientes de la región contra personas jóvenes, como el de los jóvenes atacados a tiros en piques de moto en Palermo, Huila.


