"Nace principalmente de la necesidad del acompañamiento posoperatorio y, sobre todo, de humanizar la cirugía plástica", explica Angélica Castillo Morales, gerente de Ciruplástica Colombia, al describir el origen de la clínica hace 16 años.
El embarazo y el parto producen cambios en el abdomen, los senos, la piel y la distribución de grasa que en algunas mujeres persisten durante años. Castillo señala que ha atendido pacientes que aplazaron la decisión de operarse durante 15, 20 o incluso 25 años, un plazo que, según indica, suele coincidir con etapas en las que la crianza y las responsabilidades familiares ocupan el centro de la vida de estas mujeres.
Castillo enmarca la decisión de operarse en un terreno distinto al de la apariencia física. "Las mujeres que deciden operarse no lo hacen para mostrarle al mundo lo lindas que quedaron. Lo hacen para demostrarse a sí mismas que siguen teniendo autonomía sobre su cuerpo", sostiene la gerente de la clínica.
La compañía indica que trabaja con un equipo de más de ocho cirujanos plásticos, miembros de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, cada uno especializado en distintas áreas. El modelo, según la clínica, busca orientar a cada paciente hacia el profesional más adecuado según sus características particulares, con una filosofía que privilegia la armonía corporal frente a los resultados exagerados.
En materia de seguridad, Ciruplástica establece requisitos previos a cualquier intervención, entre ellos exámenes preoperatorios, valoración general del estado de salud y criterios relacionados con el índice de masa corporal. La clínica también ofrece opciones de financiación para facilitar el acceso a sus procedimientos.
"El bisturí puede transformar una silueta, pero la única persona capaz de transformar tu vida eres tú", ha señalado Angélica Castillo Morales, gerente de Ciruplástica Colombia.
La compañía proyecta ampliar su modelo de acompañamiento incorporando herramientas tecnológicas y reforzando los componentes de nutrición y psicología dentro del proceso de recuperación. La alimentación, el descanso, el cuidado de las heridas, el manejo de la inflamación y el estado emocional forman parte de ese seguimiento, que la clínica plantea como un acompañamiento en varias dimensiones y no solo en el plano quirúrgico.
Castillo resume la filosofía de la clínica en términos que trascienden el resultado estético inmediato. "Cada mujer tiene derecho a decidir sobre su cuerpo, hacerlo de manera informada y segura y, sobre todo, recordar que cuidarse a sí misma también es una forma de quererse", reitera la gerente de Ciruplástica Colombia.

