El funcionario advirtió sobre un patrón que calificó de común en sus recorridos por distintos departamentos: la falta de oportunidades para niñas, niños y jóvenes, que según explicó los expone a la revictimización. En el caso de mujeres y niñas, esa revictimización se traduce también en embarazos a muy temprana edad y violencia basada en género, de acuerdo con el representante.
"Un factor común en todas mis visitas es que las personas, incluidas niñas y niños, y jóvenes no tienen oportunidades y sufren revictimización; el reclutamiento, por parte de grupos armados no estatales, de niñas y niños menores de 18 años, es un ejemplo de esta situación", afirmó Scott Campbell, representante en Colombia de la ONU Derechos Humanos.
En una visita a El Salado y al Carmen de Bolívar, en los Montes de María, Campbell escuchó testimonios de jóvenes que describieron la falta de alimentación y de alternativas productivas. Uno de ellos relató que recurría a cortes en brazos y piernas por la desesperación de no contar con nada. El representante también mencionó el caso de una mujer cuyo hijo de dos años permaneció tres meses en una unidad de cuidados intensivos en Cartagena porque no subía de peso por cuenta de la desnutrición.
Campbell extendió su llamado a las autoridades para que cese la estigmatización contra personas defensoras de derechos humanos, organizaciones de la sociedad civil y procesos organizativos propios de pueblos indígenas y comunidades negras. Sostuvo que ha recibido alegaciones de discursos de odio y difamación contra estos sectores, difundidos incluso por redes sociales, y recordó que Colombia es un país de muy alto riesgo para la defensa de derechos humanos.
"Nuevamente hago un llamado para que se finalicen la estigmatización y los discursos de odio contra las personas defensoras, sus organizaciones y comunidades, pues la seguridad y la construcción de paz tienen como uno de sus pilares: el respeto de los derechos humanos, en lugar de los insultos o las difamaciones", señaló Campbell en el comunicado difundido por la oficina de la ONU Derechos Humanos en Colombia.
En Santander de Quilichao, el Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric) y la Cxhab Wala Kiwe-Acin le expusieron a Campbell la compleja situación que atraviesan los pueblos indígenas de la región, un territorio que en las últimas semanas ha estado en el centro de la atención pública tras el anuncio del Gobierno sobre la revisión de los recursos girados a esa organización, como se conoció cuando De la Espriella anunció la revisión de $1,13 billones girados al Cric ante la minga.
El Acuerdo de Paz firmado en 2016 entre el Estado colombiano y las antiguas Farc fijó precisamente la garantía de no repetición como uno de sus pilares, junto con la verdad, la justicia y la reparación, un compromiso que la ONU Derechos Humanos ha reiterado en sus informes anuales sobre la implementación. Campbell insistió en que esa implementación sigue pendiente en amplias zonas del país.
"Esto es un llamado para que el Estado de forma integral llegue a los territorios; para que se continúe implementando el Acuerdo de Paz, firmado en 2016; para que se garantice la justicia y se implementen medidas y políticas públicas sostenidas en el tiempo que garanticen la no repetición de las violaciones", expresó Campbell.
El representante pidió a las autoridades nacionales y locales incorporar un enfoque de derechos humanos en los planes de desarrollo y las políticas públicas, con participación efectiva e incluyente de las comunidades afectadas. Insistió en que ese enfoque debe priorizar la consulta y el consentimiento previo, libre e informado, así como la no discriminación contra pueblos indígenas y comunidades negras y campesinas.