El libro narra que los síntomas —dolores abdominales concentrados en esa zona, fiebres, dolores de cabeza, erupciones y fatiga— comenzaron poco después de la boda de la pareja en 2015. Con el tiempo, el cuadro derivó en sangrado rectal, múltiples colonoscopias y una cirugía en la que le extirparon parte del intestino, lo que lo dejó dependiendo de una bolsa de ostomía y con una pérdida de cerca de 60 libras de peso.
El actor describió el tránsito de esa enfermedad como un cambio de rol dentro del matrimonio: pasó, según su relato, de ser el acompañado a convertirse en quien requería cuidados constantes a lo largo de casi siete años de lucha contra la dolencia.
"Tuve que regalar mi arma porque seguía pensando en eso, y luego llegó el perro. Pasé de ser el paciente a ser el cuidador", dijo Joe Manganiello, actor y autor de 'Bloodlines'.
Manganiello sostuvo además que Vergara se negó a abrazarlo cuando él se lo pedía y que se burló de la perrita chihuahua Bubbles, que el actor tenía en medio del proceso médico. El libro también aborda la paternidad: el actor afirmó que renunció a tener hijos por la enfermedad y por tratamientos que no dieron resultado, y cuestionó la versión pública de que la diferencia de edad o su deseo de ser padre fueran la causa de la separación.
El actor insistió en que su intención no era el reproche sino la transparencia sobre un periodo que, según dijo, tuvo que mantener oculto durante años.
"Digo la verdad en el libro, incluso cuando es superdolorosa. También es matizado, y no es algo que encaje en una frase corta. Este libro fue escrito porque quiero que la gente sepa quién soy, tuve que ocultar quién era durante mucho tiempo", declaró Joe Manganiello a People.
Manganiello reconoció, pese al relato de desgaste, que Vergara tomó decisiones médicas que, según él, le salvaron la vida durante el tratamiento. Actualmente el actor se encuentra en una nueva relación sentimental, que describió como "el camino a seguir" tras ese capítulo de su vida.

