El ejercicio tiene este año a Panamá como escenario principal tras más de diez años de planificación en formato de mesa ejecutada en instalaciones del Pentágono. Combina prácticas en tierra, mar y aire con la participación de personal del Servicio Nacional Aeronaval (Senan), la Policía Nacional y fuerzas de países aliados, entre ellos Estados Unidos, México, Ecuador y República Dominicana.
En Panamá Pacífico, militares estadounidenses y de países socios recibieron instrucción para abordar y desembarcar de un helicóptero CH-47F Chinook del Ejército de Estados Unidos, uno de los escenarios diseñados para poner a prueba la capacidad de respuesta aérea conjunta ante eventuales amenazas sobre infraestructura crítica vinculada al Canal.
En el componente marítimo, personal de la Guardia Costera de Estados Unidos, específicamente de la Unidad de Seguridad Portuaria 301, ejecutó maniobras de manejo de una embarcación de seguridad portuaria transportable junto con personal de seguridad marítima de Panamá, México, Ecuador y República Dominicana, en aguas cercanas a la capital. En la bahía de Panamá, agentes del Senan y de la Unidad de Operaciones Tácticas Antidrogas de la Policía Nacional realizaron procedimientos de visita, abordaje, registro e incautación, bajo asesoría de personal de Operaciones Especiales de Estados Unidos, orientados a simular la interceptación de embarcaciones sospechosas en tránsito por aguas panameñas.
El componente terrestre incluye, además, entrenamiento canino a cargo del Senan, dentro de un paquete de actividades que busca cubrir todos los dominios en los que podría materializarse una amenaza contra la infraestructura del Canal, desde el crimen organizado transnacional hasta los riesgos cibernéticos.
El argumento del despliegue en vivo
El embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Cabrera, ponderó que el regreso de Panamax a territorio panameño, tras más de una década de ejercicios exclusivamente de escritorio, permite detectar en la práctica diferencias entre lo planificado sobre el papel y lo que ocurre cuando fuerzas de distintos países deben coordinarse sobre el terreno. “Mejor hacerlo en vivo, mejor hacer estas prácticas, también porque nunca sabes lo que puedas aprender”, dijo el diplomático a periodistas que lo consultaron sobre el tema.
Cabrera explicó que ejecutar el ejercicio en Panamá, y no mediante simulaciones remotas, permite ajustar procedimientos que sobre el papel funcionan pero que en la práctica requieren adaptación al contexto local. “Quizás aquí practicando vemos que algunas cosas que estamos haciendo no funcionan igual en personas como en Panamá”, señaló.
El ministro de Seguridad Pública, Frank Ábrego, subrayó durante la inauguración del ejercicio, el pasado lunes, que la protección del Canal exige planificación sostenida y cooperación internacional permanente. “La seguridad del Canal de Panamá no se improvisa, se construye mediante planificación, entrenamiento y una cooperación internacional permanente”, manifestó ante representantes de los países participantes.
El ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, aseguró que Panamax fortalece la capacidad del Estado panameño para anticipar riesgos, gestionar crisis y proteger infraestructura crítica, y mencionó de forma específica amenazas transnacionales, riesgos híbridos, ciberataques, desastres naturales y emergencias tecnológicas como parte de los escenarios contemplados. Cabrera situó la relevancia de la vía interoceánica en una dimensión que trasciende las fronteras panameñas, al afirmar durante la inauguración que el Canal conecta mercados, sostiene cadenas de suministro y tiene importancia fundamental para Panamá, Estados Unidos y la comunidad internacional.
Del control estadounidense a la administración panameña
El Canal de Panamá pasó a administración de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) tras su traspaso por parte de Estados Unidos el 31 de diciembre de 1999, en cumplimiento de los Tratados Torrijos-Carter firmados en 1977. Esos acuerdos, que fijaron la reversión de la vía y el desmantelamiento de las bases militares estadounidenses en el istmo, marcaron el fin de casi un siglo de presencia castrense de Washington en el país y establecieron el marco bajo el cual hoy se articula cualquier cooperación en materia de seguridad en torno al Canal.
La vía interoceánica constituye una de las principales fuentes de ingresos del Estado panameño y una infraestructura estratégica para el comercio marítimo mundial, lo que explica el interés reiterado de Washington en fortalecer los mecanismos de cooperación en seguridad. Panamax se inscribe en esa tradición de ejercicios multinacionales que Panamá ha acogido o en los que ha participado desde la reversión, y la edición de este año, con despliegue efectivo sobre el terreno, representa un punto de referencia distinto respecto a las simulaciones de escritorio de los años recientes.
Los ejercicios están previstos por 11 días, por lo que su conclusión y cualquier evaluación de las capacidades probadas se conocerían en los próximos días.