El aviso de prevención es el instrumento con que Sinaproc eleva el nivel de atención pública sin llegar todavía a una alerta o alarma de mayor gravedad. En esta ocasión cubre la totalidad de las provincias y las áreas marítimas, un alcance que la entidad no siempre decreta y que refleja la magnitud del sistema meteorológico que afecta al país.
De acuerdo con el IMHPA, los remanentes de la Onda Tropical N.° 39, combinados con sistemas de bajas presiones asociados al paso de otras ondas tropicales por la región, han incrementado de forma considerable la inestabilidad atmosférica. Esa combinación se traduce, según la entidad, en lluvias frecuentes, tormentas eléctricas, ráfagas de viento y aguaceros que podrían alcanzar intensidad fuerte en distintos puntos durante el fin de semana.
El fenómeno no es una anomalía aislada. Panamá se ubica en una franja donde el paso recurrente de ondas tropicales durante la segunda mitad de la temporada lluviosa —que en el istmo suele extenderse entre mayo y noviembre— desemboca en episodios de precipitaciones intensas y crecidas súbitas, particularmente en cuencas urbanas con drenajes saturados por la urbanización acelerada.
El balance más reciente de Sinaproc, correspondiente a las 8:00 p. m. del jueves 27 de agosto, contabilizaba alrededor de diez reportes vinculados a las lluvias en distintas regiones. Entre ellos figuran caída de árboles, deslizamientos de tierra, inundaciones de viviendas y colapso de estructuras, incidentes que anticipan el tipo de afectaciones que las autoridades buscan prevenir en los próximos días.
El caso de mayor gravedad reportado hasta el momento corresponde a la búsqueda de un menor de edad que habría sido arrastrado por la corriente en el sector de Puente Rojo, en el corregimiento de Samaria, distrito de San Miguelito. Las labores de búsqueda continuarían activas, sin que se confirmara hasta el momento su localización. Además de San Miguelito, se registraron incidentes por árboles caídos y deslizamientos en Panamá Este y en el distrito de David, provincia de Chiriquí, así como afectaciones puntuales en Las Cumbres, Pedasí y Parque Lefevre.
Recomendaciones ante el riesgo de crecidas
Sinaproc ha insistido en que el peligro principal no reside en la lluvia en sí, sino en la velocidad con que el agua puede acumularse y transformar un aguacero ordinario en una crecida repentina. Por ello recomienda evitar cruzar ríos, quebradas o calles inundadas mientras se registran precipitaciones intensas, así como mantenerse alejado de árboles, estructuras inestables y objetos que puedan desprenderse por efecto de las ráfagas de viento.
La entidad pide además evitar playas, ríos, cuerpos de agua y espacios abiertos durante las tormentas eléctricas, dado el riesgo de descargas. El llamado, según el organismo, busca reducir el número de personas expuestas a corrientes y a caídas de estructuras mientras se mantiene el patrón de inestabilidad sobre el territorio.
Panamá cuenta con un historial de episodios similares que han obligado a activar protocolos de emergencia durante la temporada lluviosa, particularmente en San Miguelito y en corregimientos del área metropolitana donde la reducción de la capacidad de absorción del terreno ha agravado las inundaciones urbanas. En noviembre de 2010, el temporal conocido como La Purísima obligó al cierre temporal de la potabilizadora de Chilibre y de la operación del Canal de Panamá por las crecidas en la cuenca, uno de los precedentes más citados de emergencia hidrometeorológica en el país.
El monitoreo de Sinaproc se mantendrá de forma permanente durante todo el fin de semana y buena parte del lunes, mientras el aviso de prevención continúa vigente. La entidad no ha descartado que las condiciones deriven en la emisión de alertas de mayor nivel si la intensidad de las lluvias o el número de incidentes reportados aumenta en las próximas horas.
Las autoridades pidieron a la ciudadanía mantenerse atenta a los comunicados oficiales y no esperar a que las condiciones se agraven para tomar precauciones. El aviso, según el pronóstico vigente, se prolongará al menos hasta el cierre del lunes 31 de agosto, plazo en el que Sinaproc y el IMHPA reevaluarán la evolución del sistema para decidir su levantamiento o su elevación a un nivel superior.