Octubre concentra buena parte de la actividad comercial ligada a Halloween, una fecha que ha ganado terreno entre familias que decoran sus casas con calabazas, telarañas y figuras tenebrosas desde los primeros días del mes. El 31 de octubre, cuando niños y adultos salen disfrazados a pedir dulces por las calles, concentra el grueso de las compras de última hora, un escenario que, según la Comisión Federal de Comercio, los estafadores aprovechan para intensificar sus operaciones en plataformas digitales.
El organismo de protección al consumidor estadounidense señaló que los criminales crean anuncios falsos y páginas que imitan tiendas legítimas para atraer compradores con promociones que resultan demasiado convenientes para ser reales. Quienes caen en estas ofertas, según la misma fuente, pueden recibir productos falsificados, usados o dañados, o directamente no recibir ningún pedido tras haber realizado el pago.
La firma de ciberseguridad Kaspersky documentó que los sitios fraudulentos recurren a técnicas de ingeniería social diseñadas para explotar las emociones del comprador y evitar que verifique la información antes de actuar. Entre las estrategias más recurrentes figuran los mensajes de urgencia que exigen una respuesta inmediata, las promesas de premios o dinero fácil y el uso del miedo como palanca de presión.
Según la compañía, algunas señales permiten identificar estos sitios antes de completar una compra: un lenguaje excesivamente emocional, mensajes que presionan a actuar sin pensar, diseños descuidados, imágenes de baja calidad, errores ortográficos o la ausencia de información básica sobre la empresa, como una dirección física o un número de contacto verificable.
La recomendación principal de la Comisión Federal de Comercio consiste en comprobar cualquier oferta directamente en el sitio web oficial de la tienda antes de pagar, y evitar los enlaces que llegan por redes sociales o anuncios patrocinados sin verificar su procedencia. El organismo también sugiere buscar el nombre de la empresa junto a términos como "estafa" o "fraude" en los motores de búsqueda, una práctica que puede revelar quejas previas de otros usuarios.
Un patrón de las temporadas de alto consumo
El fenómeno no es exclusivo de Halloween: coincide con un patrón ya observado en otras fechas de alto consumo digital, como el Black Friday o la temporada navideña, cuando el aumento del tráfico en comercio electrónico sirve a los ciberdelincuentes para desplegar campañas de phishing y tiendas falsas. La diferencia en octubre radica en el tipo de producto —disfraces, accesorios y decoración temática—, que por su carácter estacional y de bajo costo unitario suele generar menos desconfianza inicial entre los compradores.
En Colombia, donde Halloween se ha consolidado como una fecha de consumo relevante para el comercio minorista y digital pese a no ser una celebración tradicional del calendario, el patrón descrito resulta pertinente por la naturaleza transfronteriza del comercio electrónico, que no requiere la presencia física del estafador en el país donde ocurre la transacción. Las mismas técnicas de explotación de datos personales han motivado investigaciones formales en otros contextos, como los presuntos seguimientos denunciados ante la Fiscalía.
La velocidad con la que se multiplican estos anuncios falsos dificulta una respuesta inmediata, ya que las plataformas de redes sociales y los motores de búsqueda suelen retirar el contenido fraudulento solo después de recibir reportes de usuarios, momento en el que buena parte del daño económico ya se ha consumado para quienes pagaron.
Tanto la Comisión Federal de Comercio como Kaspersky coinciden en que la prevención exige un mínimo de verificación antes de cualquier transacción: confirmar la existencia de la tienda, revisar reseñas de compradores anteriores en plataformas independientes y desconfiar de los métodos de pago que no ofrecen protección al consumidor, como las transferencias directas sin intermediación bancaria.
El crecimiento del comercio electrónico durante la última década, impulsado por las plataformas de pago digital y el uso del celular para comprar, ha ampliado la exposición de los consumidores a este tipo de fraudes. Las alertas emitidas por organismos de protección al consumidor antes del 31 de octubre buscan, según el material, que compradores y familias disfruten de la celebración sin exponerse a pérdidas económicas evitables.
