El ictus se produce cuando el flujo sanguíneo hacia una parte del cerebro se interrumpe, ya sea por la obstrucción de una arteria —ictus isquémico, en torno al 80% de los casos— o por la rotura de un vaso sanguíneo, el ictus hemorrágico. En ambos casos se trata de una urgencia médica en la que el tiempo de respuesta condiciona el pronóstico del paciente.
«Por cada minuto que pasa sin que la sangre llegue al cerebro se pierden casi dos millones de neuronas y actuar en primeras horas reduce las complicaciones de esta enfermedad. Por eso, ante la sospecha de un ictus, es fundamental llamar de inmediato al 112, incluso si los síntomas son leves o desaparecen a los pocos minutos», señala la Dra. Mª Mar Freijo, coordinadora del Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la SEN.
A escala global, el estudio Global Burden of Disease calcula casi 12 millones de nuevos casos de ictus cada año y más de 7 millones de fallecimientos, cifras que se han incrementado alrededor de un 70% en las últimas tres décadas, atribuible sobre todo al envejecimiento de la población mundial. En Europa, el ictus es ya la primera causa de muerte, y en el conjunto del planeta la segunda, además de una de las principales causas de discapacidad adquirida en el adulto. Más del 30% de quienes sobreviven en España queda con algún grado de discapacidad o dependencia.
Solo el 40% activa el Código Ictus
Pese a la gravedad del cuadro, la SEN recuerda que únicamente la mitad de la población española sabría reconocer los síntomas: pérdida brusca de fuerza o sensibilidad en un brazo o una pierna —casi siempre en un solo lado del cuerpo—, dificultad repentina para hablar o entender, pérdida súbita de visión en uno o ambos ojos, o un dolor de cabeza muy intenso y distinto al habitual. Ese desconocimiento, sumado a la falta de reacción inmediata, explica que el Código Ictus —el protocolo de actuación coordinada que se activa al llamar al 112— solo se emplee en aproximadamente el 40% de los casos atendidos en los hospitales españoles.
«Cada año conseguimos abordar mejor el ictus una vez que el paciente llega al hospital, porque tenemos tratamientos cada vez más eficaces, pero mucha población aún no sabe reconocer los síntomas y muchos pacientes no llegan a tiempo de beneficiarse de ellos», explica la Dra. Freijo.
La mortalidad por ictus se ha reducido más de un 60% en los países de Europa Occidental en los últimos treinta años, gracias a la mejora de los tratamientos y a la implantación de Unidades de Ictus y del propio Código Ictus. La SEN sostiene que ese descenso podría ser aún mayor en España si todas las provincias contaran con Unidades de Ictus plenamente operativas y si mejorara la identificación precoz de los síntomas entre la población.
Hasta el 90% de los casos serían evitables
La prevención sigue siendo, según la SEN, la herramienta más eficaz frente al ictus, ya que la mayoría de sus factores de riesgo son modificables: hasta el 90% de los casos podrían evitarse con un control adecuado de la hipertensión arterial, el tabaquismo, la diabetes, el colesterol elevado, la obesidad, el sedentarismo, el consumo excesivo de alcohol y la fibrilación auricular. Junto a la edad —el único factor no modificable—, estos elementos elevan de forma directa la probabilidad de sufrir un episodio cerebrovascular.
El ictus tampoco puede considerarse ya una enfermedad exclusiva de la vejez: hasta un 20% de los casos se producen en menores de 55 años, y su incidencia crece entre los adultos jóvenes, en gran medida por hábitos de vida poco saludables. Esa tendencia conecta con otras líneas de investigación recientes sobre el deterioro cognitivo, como la que la CEU San Pablo señala en torno a la pleiotrofina y la obesidad.
«Sólo así será posible que más pacientes lleguen a tiempo de beneficiarse de los avances terapéuticos y que se reduzca la mortalidad y la discapacidad de esta enfermedad», destaca la Dra. Freijo, que insiste en que ante cualquier síntoma compatible con un ictus, por leve que parezca o aunque remita en pocos minutos, la indicación es llamar de inmediato al 112.