Watts evitó profundizar en las preguntas de corte político durante la rueda de prensa, pero sí se refirió al Holocausto como un episodio que no se puede "permitir que vuelva a suceder". Sobre la situación de los migrantes en Estados Unidos, país donde reside desde hace años, la actriz optó por un tono mesurado y recurrió a su propia biografía.
"Tengo hijos estadounidenses, amo a Estados Unidos. Lo que ocurre en la actualidad es complicado, pero tengo fe en que las cosas se solucionarán a tiempo", afirmó Naomi Watts, actriz.
En 'The Housewife', primer largometraje del director canadiense Ben Shirinian, Watts interpreta a Hermine Braunsteiner, una austríaca que sirvió como guardia de las SS en los campos de concentración de Ravensbrück y Majdanek. Braunsteiner fue la primera criminal de guerra nazi extraditada desde Estados Unidos para ser juzgada en Alemania Occidental, tras haber reconstruido una vida aparentemente ordinaria en suelo estadounidense. El reparto lo completan Tye Sheridan, Michael Imperioli, Luke Evans, Lena Olin y Debi Mazar.
La actriz relató que leyó el guion hace ocho años y quedó en estado de shock, una reacción que espera que se replique entre los espectadores cuando el filme llegue a las salas. Watts subrayó además la escasez de producciones centradas en mujeres que ocuparon roles activos en el aparato nazi, un vacío narrativo que la llevó a aceptar el papel.
"Me encanta la idea de que esta película dé la oportunidad de que la gente tenga una conversación, mire hacia atrás, a lo que pasó, cómo y por qué", señaló Naomi Watts, actriz.
La actriz describió a Hermine Braunsteiner como una figura que proyectaba una imagen de esposa ejemplar, vinculada a la iglesia y ajena en apariencia a cualquier crueldad, lo que, según explicó, demuestra que "los monstruos pueden no tener el aspecto de un ogro que está bajo la cama y aparece por la noche. Realmente están entre nosotros". "Fue duro meterme en esa mentalidad a diario", admitió sobre la composición del personaje.
El festival donostiarra entregó a Watts el Premio Donostia a su trayectoria, distinción que la actriz recibió tras cuatro décadas de carrera marcadas por dos nominaciones al Óscar: por 'Lo imposible', de Juan Antonio Bayona, en 2013, y por '21 gramos', de Alejandro González Iñárritu, en 2004. Watts también evocó con emoción su colaboración con David Lynch en 'Mulholland Drive' (2001), el filme que considera el papel de su vida tras años de dificultades para consolidarse en la industria. "Está en mi corazón para siempre", dijo sobre el cineasta.
La intérprete, que cumple 57 años en los próximos días, reivindicó un cambio en el cine respecto a la presencia de actrices que superan los 40, un colectivo que históricamente vio reducidas sus oportunidades en la pantalla. El certamen ha combinado esta edición sus premios de trayectoria con estrenos que llegaron desde la región, entre ellos la película panameña 'Salmones Rosa', reconocida en distintos festivales internacionales.
"Antes todo acababa en los 40 y ahora estoy en mis cincuenta y muchos y las mujeres han fortalecido su presencia en muchas categorías, sus historias deben verse reflejadas, esa narrativa tiene que cambiar y me gusta ser parte de ese cambio", afirmó Naomi Watts, actriz.