El dato de la AMP marca un contraste con el comportamiento observado un año antes. Entre enero y mayo de 2024 se contabilizaron 396,054 pasajeros, por lo que el avance registrado en 2025 respecto a ese periodo fue de apenas 0.5%, equivalente a 1,921 pasajeros adicionales. Al comparar la cifra de 2026 con la de 2024, el crecimiento acumulado en dos años ronda el 16.2%, es decir, 64,102 pasajeros más, lo que sugiere que la aceleración es un fenómeno reciente y no una tendencia sostenida desde hace varios ejercicios.
Uno de los factores que la AMP asocia a este repunte es la llegada de más cruceros que han establecido su puerto base en Panamá, en lugar de utilizar el país únicamente como escala. Es el caso de Royal Caribbean, que desde octubre de 2025 operó con el buque Serenade of the Seas itinerarios hacia las islas ABC —Aruba, Bonaire y Curazao— hasta abril de 2026, y que a partir de mayo de este año sustituyó esa ruta con el Grandeur of the Seas, cuya operación se extiende hasta abril de 2027.
A esa oferta se suman otras rutas de cruceros que recorren tanto el litoral Pacífico como el Atlántico panameño, con escalas que también atraen visitantes que llegan al país por esta vía y que, en algunos casos, combinan la travesía marítima con estadías en tierra antes de continuar itinerario.
Cifras preliminares de la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP), que miden específicamente la llegada a puertos, arrojan un panorama similar aunque con magnitudes distintas. Según esos datos, los principales puertos de cruceros del país recibieron 220,813 pasajeros entre enero y abril de 2026, unos 22,727 más que los 198,086 contabilizados en igual periodo de 2025, lo que representa un crecimiento de 11.5%. La diferencia entre ambos porcentajes responde a metodologías distintas: mientras la AMP contabiliza embarcaciones y sus pasajeros en tránsito, la ATP se enfoca en el desembarco efectivo en las terminales turísticas del país.
Tanto en las cifras de la AMP como en las de la ATP se observa una aceleración de la actividad a partir de marzo de este año, con incrementos de dos dígitos durante marzo y abril, coincidiendo con la temporada alta de cruceros en el hemisferio occidental y con la entrada en operación de nuevas rutas que utilizan a Panamá como puerto de embarque o desembarque.
El Canal, corredor de tránsito de cruceros
El fenómeno no se limita a los pasajeros que llegan y salen del país por vía marítima. La ruta interoceánica del Canal de Panamá continúa siendo uno de los corredores más utilizados por estos buques para transitar entre el Pacífico y el Atlántico, una función que la vía cumple desde su apertura en 1914 y que se ha diversificado con el auge del segmento de cruceros en las últimas décadas. Según reportes de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), entre octubre de 2025 y junio de 2026 —los primeros nueve meses del año fiscal 2026 de la entidad— se registró el tránsito de 179 embarcaciones de pasajeros, la mayoría de ellas cruceros.
El tránsito por el Canal representa un segmento distinto, aunque complementario, al de los puertos turísticos de Panamá en Colón y en el Pacífico. Mientras algunos buques usan la vía acuática únicamente para conectar itinerarios entre ambos océanos sin que sus pasajeros desembarquen, otros combinan el tránsito con escalas que generan actividad económica directa en el país, a través de excursiones, gasto en comercio y servicios portuarios.
La industria de cruceros ha cobrado relevancia dentro de la estrategia de diversificación turística de Panamá, en un país cuya economía ha dependido tradicionalmente de los ingresos del Canal, la banca y la Zona Libre de Colón. El sector turístico, golpeado durante la pandemia de covid-19 entre 2020 y 2021, ha mostrado una recuperación gradual, con el segmento de cruceros como uno de los que más rápido ha repuntado en la región.
El comportamiento de Panamá se enmarca en una tendencia más amplia de recuperación del turismo de cruceros en el Caribe y Centroamérica, impulsada por la reactivación de flotas completas y la incorporación de nuevos itinerarios por parte de las principales navieras internacionales tras los años de mayor restricción sanitaria.
De sostenerse el ritmo observado entre marzo y mayo, el cierre del primer semestre de 2026 podría consolidar un movimiento de pasajeros de cruceros superior al de los dos años anteriores, aunque las entidades no han divulgado proyecciones oficiales para el resto del ejercicio. Las cifras definitivas de junio y del semestre completo, junto con los reportes que habitualmente publican tanto la AMP como la ATP, permitirán determinar si el repunte se mantiene o corresponde a un pico estacional concentrado en el primer cuatrimestre del año.