El ataque ocurrió alrededor de la 1:00 de la tarde, hora local, de acuerdo con el relato del jefe de policía de Bend, Mike Krantz. La central de emergencias recibió una primera llamada a las 12:59, de una persona que se encontraba en un vehículo y reportó haber recibido disparos de alguien armado con un arma larga. Un minuto después, decenas de llamadas adicionales llegaron desde el interior del plantel, que entró en confinamiento de inmediato.
Los agentes arribaron tres minutos más tarde, según la cronología difundida por la policía. Krantz describió el saldo con crudeza ante la prensa reunida en Bend.
"En realidad, no hay palabras que pueda decirles para mejorar esta situación. Sabemos que este es un momento que afecta profundamente a la comunidad. Les pido a todos que se apoyen mutuamente y estén ahí los unos para los otros", dijo Mike Krantz, jefe de policía de Bend.
El director del FBI, Kash Patel, señaló que agentes de la agencia federal se encontraban en el lugar colaborando con las autoridades locales en la investigación del ataque. Las autoridades del distrito escolar Bend-La Pine, del cual depende el plantel, emitieron un comunicado lamentando lo sucedido.
"Estamos consternados y desconsolados por esta tragedia sin sentido. Expresamos nuestras más sinceras condolencias a las familias y a todos los afectados por esta violencia. No hay palabras que puedan expresar adecuadamente el dolor que atraviesa nuestra comunidad", declaró Steven Cook, superintendente del distrito escolar Bend-La Pine.
Cook añadió que las prioridades inmediatas del distrito son velar por el bienestar de los estudiantes y el personal, además de mantener la coordinación con las fuerzas del orden y los equipos de emergencia que atendieron la escena.
La escuela Silver Rail atiende a unos 450 estudiantes y cuenta con más de 40 miembros de personal adulto, según cifras de la policía de Bend. El plantel había recibido en 2022 puertas nuevas que permiten cerrar las aulas mediante un interruptor, un sistema de seguridad que The Oregonian, forma parte de las medidas adoptadas tras la ola de tiroteos escolares en Estados Unidos. Tras el ataque, se indicó a los padres de familia que debían recoger a sus hijos en una iglesia cercana al plantel.
El episodio se suma a una cadena de tiroteos en centros educativos estadounidenses que mantiene abierto el debate sobre el control de armas en ese país. El tiroteo más letal en una escuela primaria de Estados Unidos ocurrió en diciembre de 2012 en Sandy Hook, Connecticut, donde un joven de 20 años mató a 20 niños y seis adultos; en mayo de 2022, un ataque en Uvalde, Texas, dejó 19 estudiantes y dos maestras muertas.
Las autoridades no habían precisado el móvil del ataque ni la identidad del adolescente abatido. Krantz insistió en que la comunidad de Bend necesitará tiempo y apoyo mutuo para procesar lo ocurrido en la escuela primaria.


