El Departamento de Estado sostuvo lo contrario: afirmó que el partido de Machado, Vente Venezuela, sí había sido invitado a participar en las conversaciones. "María Corina tiene todo el derecho a entrar a su país cuando quiera", señaló la cancillería estadounidense, según recogió el diario neoyorquino.
La dirigente cuestionó también el papel del empresario Alejandro Betancourt, beneficiario de contratos energéticos y vinculado a un acuerdo con la Administración del presidente Donald Trump para controlar alrededor de una quinta parte de las reservas petroleras venezolanas. Machado lo calificó como "uno de los principales responsables del sufrimiento que padece nuestra gente" y descartó que pudiera ser un socio empresarial viable en un eventual Gobierno encabezado por ella.
Pese a esas críticas, la opositora precisó que respetaría los acuerdos petroleros ya firmados siempre que se ajusten a la legislación venezolana.
"Quiero ser muy clara: si estos contratos que se están firmando cumplen con la ley venezolana, serán respetados", afirmó María Corina Machado, líder opositora venezolana.
Machado insistió en que Venezuela necesita "seguridad, estabilidad y legitimidad" para atraer nuevas inversiones. Venezuela, que llegó a ostentar las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, vio desplomarse su producción tras años de sanciones internacionales y deterioro de la industria estatal.
Comisión de la verdad y rendición de cuentas
Sobre el futuro de Rodríguez, cuyo Gobierno afronta acusaciones de violaciones de derechos humanos, Machado defendió que los responsables rindan cuentas ante la justicia y propuso crear una comisión de la verdad independiente que recoja testimonios de las víctimas y conceda reparaciones.
"La gente exige justicia, y eso es absolutamente legítimo", dijo María Corina Machado en la entrevista publicada por The New York Times.
La entrevista llega después de que Trump descartara a Machado como sucesora de Nicolás Maduro, capturado por fuerzas estadounidenses el 3 de enero, y respaldara en su lugar a Rodríguez al frente del Gobierno encargado. Machado ganó las primarias opositoras de 2023 y apoyó después la candidatura de Edmundo González Urrutia en las elecciones presidenciales de 2024, un proceso que la oposición reclamó como victoria frente al chavismo.
Pese al giro de Washington hacia Rodríguez, Machado afirmó que sigue convencida de que Estados Unidos busca una transición democrática en Venezuela, país que durante dos décadas fue escenario de tensiones diplomáticas con sucesivas administraciones estadounidenses y con buena parte de los gobiernos de la región.



