El máximo anotador histórico de la liga llega a Philadelphia tras ocho campañas en Los Ángeles que incluyeron un título conquistado en la Burbuja de Orlando en 2020. En su última etapa angelina compartió vestuario durante año y medio con Luka Doncic, antes de que su propia salida al Este dejara al esloveno al frente del proyecto de los Lakers.
Philadelphia será la cuarta franquicia de su carrera, después de Cleveland Cavaliers, Miami Heat y Lakers. Ganó dos anillos con Miami, entregó a Cleveland el primero de su historia en 2016 y sumó otro más con los Lakers, donde además se convirtió en el máximo anotador de todos los tiempos de la NBA, superando a Kareem Abdul-Jabbar en febrero de 2023.
El nuevo proyecto reúne a James con Joel Embiid, Tyrese Maxey y Jaylen Brown en uno de los equipos con más talento de la Conferencia Este. Los Sixers no alcanzan unas finales de conferencia desde 2001 y arrastran una sequía de títulos que se extiende desde 1983, pese a haber construido en los últimos años plantillas de alto nivel que terminaron en decepción.
James dejó claro en su primera comparecencia como jugador de Philadelphia que no llega para una despedida sentimental, sino para competir de inmediato por el título.
"No he dejado a mi familia para caer en la segunda ronda de los 'playoffs'", advirtió LeBron James en el día de medios de la NBA.
El alero, de 41 años, se dijo convencido de que todavía puede ejercer de anotador, generador de juego, defensor y líder dentro de la cancha. "El lujo de mi forma de jugar es que puedo hacer cualquier cosa, literalmente cualquier cosa", afirmó.
La relación con Maxey, factor decisivo
El base Tyrese Maxey fue uno de los elementos que inclinaron la decisión de James. El alero explicó que manejaba una lista de cinco posibles destinos y que sostuvo conversaciones a fondo con Maxey sobre la dirección de la franquicia, la confianza en el proyecto y el encaje de su llegada al vestuario.
"Entiendo mi personalidad y todo lo que conlleva. A veces puede ser algo negativo. Entiendo que quizá algunas personas no puedan manejar lo que puedo aportar", reconoció James, quien valoró la franqueza de esas conversaciones antes de tomar una decisión que sacudió a la NBA. El jugador de Akron, Ohio, también fijó expectativas altas desde el primer día: "Para ser grandes, tenemos que estar encantados de hacer cosas que nos ponen incómodos. Esa es la manera de que las cosas vayan más rápido", dijo, en advertencia de que el talento acumulado en el papel no bastará para competir por el anillo.
El movimiento continúa una trayectoria de súper equipos armados en torno a James, desde el Miami Heat de 2010 junto a Dwyane Wade y Chris Bosh hasta los propios Lakers de 2020. Con cuatro anillos, cuatro premios de jugador más valioso y el récord histórico de anotación de la liga, suma ahora un capítulo más a una carrera que arrancó en 2003, directo desde el instituto en Ohio.
Sobre el tramo final de su carrera, James evitó pronunciarse: "No voy a hablar del futuro ahora mismo. Estoy viviendo el momento y ya veremos qué pasa", aseguró, consciente de que no volverá a disputar una temporada número 24 en la NBA.
