La sesión bursátil ha estado marcada por tres fuerzas negativas que han convergido simultáneamente. La primera es la tensión geopolítica en Ormuz, que ya venía presionando al mercado desde el jueves pasado pero que hoy ha recibido un impulso adicional con el fracaso de la ronda previa de Mascate. La segunda es la rebaja de perspectiva de Moody's sobre Grifols, que ha provocado la mayor caída individual del selectivo con un -4,39% que ha arrastrado al sector sanitario. La tercera es la confirmación por parte de SEAT del segundo ERTE para la planta de Landaben, en Navarra, que afectará a 1.200 trabajadores desde el 9 de junio y que ha deprimido al sector industrial.
Grifols ha sido la gran protagonista negativa de la jornada. La agencia Moody's ha rebajado la perspectiva de la compañía de estable a negativa citando la acumulación de deuda derivada de la adquisición de Biotest y la incertidumbre regulatoria en el mercado estadounidense de hemoderivados. La rebaja no implica por el momento un cambio en la calificación crediticia — que se mantiene en Ba3, dos escalones por debajo del grado de inversión —, pero el mercado ha interpretado el movimiento como una señal de que la próxima revisión podría ser a la baja. Grifols arrastra una caída acumulada del 34% desde enero y su capitalización bursátil ha descendido por debajo de los 5.000 millones de euros por primera vez desde 2019.
IAG ha perdido un 2% en una sesión en la que el mercado ha castigado a todas las aerolíneas europeas por su exposición a las rutas de Oriente Medio. La matriz de Iberia y British Airways tiene un 11% de su capacidad de largo radio comprometida en vuelos que sobrevuelan o hacen escala en la región del Golfo, y el cierre del espacio aéreo saudí a las aeronaves militares estadounidenses ha generado inquietud sobre la posibilidad de que las restricciones se extiendan a la aviación comercial. Los analistas de JP Morgan han rebajado esta tarde su recomendación sobre IAG de comprar a neutral, citando el incremento de los costes de combustible — que representan el 28% de los gastos operativos de la compañía — y la incertidumbre sobre las rutas asiáticas que utilizan el corredor del Golfo.
Amadeus ha sido la excepción luminosa de una sesión oscura. La tecnológica de turismo ha subido un 4,09% tras presentar unos resultados trimestrales que han superado las expectativas del consenso: ingresos de 1.720 millones de euros — un 12% más que en el mismo trimestre de 2025 — y un beneficio neto de 398 millones. La compañía ha destacado el crecimiento del segmento de distribución hotelera, que ha compensado la caída en las reservas aéreas hacia Oriente Medio. El CEO, Luis Maroto, ha declarado que la diversificación hacia el segmento hotelero y de experiencias está protegiendo a la compañía de las turbulencias geopolíticas que afectan al tráfico aéreo internacional.
El euríbor ha cerrado mayo en el 2,83%, cuatro centésimas por encima del cierre de abril y en su nivel más alto desde enero. La subida se debe principalmente a la expectativa de que el Banco Central Europeo retrasará la bajada de tipos prevista para junio ante la presión inflacionista derivada del encarecimiento del petróleo. Para una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años con revisión anual, la subida del euríbor desde enero implica un encarecimiento de 58 euros al mes, un golpe adicional para las familias españolas que ya afrontan precios de la electricidad un 23% superiores a los de hace un año.
El oro ha alcanzado su séptimo máximo histórico consecutivo, cerrando en 2.752 dólares la onza — un 0,15% más que ayer — en una sesión que confirma al metal precioso como el refugio predilecto de los inversores ante la triple incertidumbre geopolítica, arancelaria y judicial. La racha alcista del oro, que acumula una revalorización del 18% en lo que va de año, se alimenta tanto de la demanda de los bancos centrales — particularmente China e India — como de la huida de los inversores particulares hacia activos tangibles ante la volatilidad de los mercados de renta variable.
El anuncio de SEAT sobre el segundo ERTE para Landaben ha confirmado los peores temores del sector del automóvil español. La planta navarra, que fabrica el modelo Polo para todo el mercado europeo, lleva acumulados 47 días de ERTE en lo que va de año — más que en todo 2025 — debido al desabastecimiento de componentes electrónicos procedentes de fábricas asiáticas afectadas por las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos. El nuevo ERTE, que comenzará el 9 de junio y durará al menos hasta el 30 de junio, afectará a 1.200 trabajadores del turno de noche y reducirá la producción en un 30%. La patronal ANFAC ha cifrado en 12.000 millones de euros el impacto total que tendría para la industria española del automóvil la imposición del arancel del 35% que Trump ha amenazado con aplicar a partir del 4 de julio.
Los mercados nocturnos han registrado movimientos que anticipan una apertura difícil mañana miércoles. El Brent ha subido a 97,10 dólares tras el anuncio del recorte iraní, la mayor subida nocturna desde el inicio de la crisis de Ormuz. Los futuros del IBEX cotizan en 17.650, un 0,73% por debajo del cierre de hoy, lo que sugiere que el mercado ya está descontando el impacto del recorte iraní. Goldman Sachs ha elevado su previsión del Brent para julio a 105 dólares si el recorte persiste más de tres semanas, un escenario que llevaría la gasolina en España por encima de los 1,90 euros el litro y que obligaría al Gobierno a reactivar la bonificación al combustible que eliminó en diciembre de 2025.
Trump ha reiterado esta noche su ultimátum arancelario del 4 de julio en un mensaje que los mercados europeos leerán mañana a primera hora. El presidente estadounidense ha advertido de que si no hay un acuerdo comercial con la UE antes de esa fecha, aplicará un arancel del 35% a todos los automóviles europeos importados, incluidos los fabricados en España. La amenaza afecta directamente a SEAT, Renault España y Mercedes-Benz Vitoria, que exportan el 78% de su producción a Estados Unidos o a mercados que utilizan Estados Unidos como plataforma de distribución. El dato de ANFAC sobre los 12.000 millones de impacto no es una cifra retórica: equivale al 1% del PIB español.
La confluencia de petróleo caro, aranceles amenazantes, sentencia del Koldo el jueves y crisis interna del PSOE configura un escenario que los analistas de mercado califican de tormenta perfecta para el IBEX. Los más pesimistas, como los de Citi, sitúan el suelo técnico del selectivo en 17.200 puntos si el Brent supera los 100 dólares de forma sostenida. Los más optimistas, como los de BBVA Research, mantienen un objetivo de 18.500 para finales de junio pero condicionado a un acuerdo en Mascate y a una sentencia del Koldo que no desestabilice al Gobierno. La distancia entre ambas previsiones — 1.300 puntos, un 7,5% de diferencia — refleja la magnitud de la incertidumbre que domina los mercados españoles en esta noche de las cinco condenas.

