El eclipse de 2027 tendrá como protagonista al sur del país. Según los elementos besselianos del eclipse publicados por la NASA/GSFC —los de F. Espenak—, la franja de totalidad, la zona donde la Luna cubre por completo el disco solar, entrará por el estrecho de Gibraltar y avanzará sobre varias ciudades del sur peninsular entre las 10:46 y las 10:53 de la mañana, hora peninsular de verano (CEST). Ceuta y Melilla quedarán también dentro de esa franja.
A diferencia del eclipse de este miércoles, el de 2027 se producirá con el Sol alto sobre el horizonte. Esa circunstancia, según los cálculos disponibles, elimina prácticamente los obstáculos naturales para la observación —edificios, montañas u horizontes bajos— y deja la meteorología como principal incógnita para quienes planifiquen desplazarse a la zona de totalidad.
La duración de la totalidad será uno de los aspectos más singulares del fenómeno. En su punto máximo, situado en el norte de África, superará los seis minutos. En el sur de España la totalidad rondará los cuatro minutos, sensiblemente más larga que la registrada este miércoles. El eclipse completo comenzará a las 9:30 en la Península y Baleares y terminará a las 14:43, hora peninsular, sobre el océano Índico.
Un recorrido que atraviesa tres continentes
La sombra de la Luna no se detendrá en suelo español. Tras cruzar el sur de la Península, el cono de totalidad seguirá la costa norteafricana, se adentrará en Egipto, cruzará el mar Rojo y alcanzará regiones de Arabia Saudí, Yemen y el extremo noreste de Somalia, para disiparse finalmente sobre el Índico. En Europa, la totalidad solo será visible desde la parte meridional de España.
Fuera de la franja de totalidad, el eclipse será visible de forma parcial en una superficie mucho mayor. La zona de parcialidad cubrirá prácticamente toda Europa, gran parte de África y el suroeste asiático, incluido el conjunto de Oriente Medio, aunque en esas regiones la Luna no llegará a tapar completamente el Sol y el fenómeno tendrá un carácter menos llamativo.
Que la península ibérica sea escenario de tres eclipses solares en apenas dos años no es habitual. Antes del de este miércoles, había transcurrido más de un siglo desde el último eclipse total de sol sobre España, de acuerdo con los registros astronómicos históricos. La conjunción de tres eclipses —el de agosto de 2026, el del 2 de agosto de 2027 y un tercero previsto para 2028— ha llevado a describir el periodo como el mayor evento de este tipo sobre suelo español en cien años.
Los eclipses solares totales se producen cuando la Luna se sitúa exactamente entre la Tierra y el Sol y su sombra —el cono de totalidad— traza una franja estrecha, de apenas un centenar de kilómetros de ancho, sobre la superficie terrestre. Fuera de esa franja el fenómeno se percibe solo de forma parcial. Que una misma región presencie varios eclipses totales en un plazo tan corto obedece a la mecánica orbital de la Luna y la Tierra: las alineaciones se repiten según ciclos de años, pero su paso por un punto geográfico concreto puede tardar generaciones.
Cómo se ha calculado la trayectoria
Los datos sobre la trayectoria, la franja de totalidad y las circunstancias minuto a minuto proceden, de un motor de cálculo besseliano propio, desarrollado con ayuda de inteligencia artificial, que aplica la geometría de la sombra lunar a cada punto a partir de los elementos publicados por la NASA. Este tipo de modelos, empleados habitualmente por observatorios y agencias espaciales, permite estimar con precisión de segundos el instante en que la sombra alcanzará cada localidad y la duración de la totalidad.
La observación directa del Sol, incluso durante las fases parciales, requiere el uso de filtros solares homologados para evitar daños permanentes en la vista; solo durante los segundos de totalidad puede mirarse a simple vista. Durante el eclipse de este miércoles, observatorios, universidades y ayuntamientos organizaron actividades de observación en distintos puntos del país, un modelo que previsiblemente se repetirá de cara a la cita de 2027.
El calendario astronómico sitúa un tercer eclipse en 2028 como cierre de esta secuencia excepcional, aunque los detalles de su trayectoria y visibilidad sobre territorio español están aún por precisar con el mismo nivel de detalle que los dos anteriores. Hasta entonces, el 2 de agosto de 2027 queda como la próxima cita para quienes deseen presenciar en directo un fenómeno que, según los registros disponibles, no volverá a producirse sobre la Península con esta frecuencia en muchas décadas.
