De acuerdo con lo expuesto por la Fiscalía, las diligencias de vigilancia y seguimiento identificaron la participación de unas 35 personas en la organización. Hasta el momento, las autoridades han logrado la captura de 14 integrantes, un avance parcial que deja pendiente la localización de los 21 señalados que permanecen sin ser aprehendidos.
De los 14 aprehendidos, cinco fueron formalmente imputados por conspiración para el tráfico de drogas y blanqueo de capitales. La jueza Montenegro ordenó la detención de dos de ellos y aplicó a los otros tres la medida cautelar de notificación periódica, un mecanismo menos gravoso que permite a los procesados permanecer en libertad mientras avanza la causa, siempre que se presenten ante el tribunal con la frecuencia que este determine.
A los nueve aprehendidos restantes se les vincula con el delito de pandillerismo, tipificado en el Código Penal panameño para sancionar la pertenencia a estructuras organizadas con fines delictivos. La audiencia de legalización de la aprehensión de este grupo se celebró el jueves, y en ella la Fiscalía alegó que los procesados están relacionados con hechos de robo, asalto con arma de fuego, extorsión y homicidio.
Entre las diligencias, el Ministerio Público detalló la mención de un sujeto identificado con el apodo de "John Wick", en referencia al personaje interpretado por el actor Keanu Reeves. Según la Fiscalía, este individuo formaba parte de la red y fue asesinado a tiros el pasado 20 de mayo en la vía Ricardo J. Alfaro, uno de los corredores viales de mayor tránsito de la capital. La acusación señaló que varios de los presuntos integrantes de la organización asistieron a sus honras fúnebres, dato que las autoridades incorporaron al entramado de vínculos entre los investigados.
La estructura no se limitaba al corregimiento de Betania. Las diligencias ubicaron células asociadas al grupo en Arraiján, en la provincia de Panamá Oeste, así como en el barrio de San Joaquín y en el área conocida como La Porqueriza, ambas en la provincia de Panamá. Según las pesquisas, esas células eran utilizadas para introducir droga en contenedores con destino a España y otros países de Europa, aprovechando las rutas marítimas que conectan al país con el continente europeo a través de sus terminales portuarias.
Videos en TikTok como elemento de convicción
Como parte de los elementos de convicción, la Fiscalía presentó ante la jueza de garantías una serie de visualizaciones difundidas en la red social TikTok en las que, según la acusación, aparecen presuntos miembros de la organización haciendo apología de sus actividades delictivas. A ello se sumaron diligencias adicionales de seguimiento y vigilancia realizadas a varios de los señalados, con las que el Ministerio Público buscó sustentar ante el tribunal la vinculación directa de los procesados con los hechos investigados.
El caso se tramita bajo el sistema penal acusatorio, cuya implementación en el país concluyó en 2016, que establece audiencias diferenciadas para la legalización de la aprehensión, la formulación de imputación y la aplicación de medidas cautelares, todas ante un juez de garantías cuya función es velar por el respeto al debido proceso durante la fase de investigación, sin pronunciarse sobre la culpabilidad de los procesados. En esta fase inicial, los imputados conservan la presunción de inocencia.
Panamá, punto de tránsito hacia Europa
Los casos de estructuras criminales panameñas con proyección internacional no son inéditos en los tribunales del país. El Ministerio Público ha judicializado en años recientes otras redes dedicadas al envío de droga hacia Europa por la vía marítima, aprovechando la posición del país como punto de tránsito de carga contenerizada entre América y el continente europeo, una condición que las autoridades han señalado reiteradamente como factor de vulnerabilidad frente al crimen organizado transnacional. La ubicación del Canal de Panamá y de sus puertos ha convertido el trasiego de contenedores en un frente permanente de fiscalización aduanera.
El Ministerio Público no ha informado si existen requerimientos de extradición o solicitudes de cooperación judicial adicionales derivadas de los nexos con España, Kosovo y Egipto. No obstante, la colaboración prestada por la Policía de España desde el inicio de la pesquisa apunta a que la causa podría ampliarse con actuaciones coordinadas entre ambos países en etapas posteriores del proceso.
Las audiencias de legalización de las aprehensiones, imputación y ampliación de medidas cautelares continuarán en los próximos días, según informó la Fiscalía de Drogas al término de la vista del jueves. De su resultado dependerá si el número de imputados formales crece más allá de los cinco actuales y si se logra la captura de los 21 presuntos integrantes de la red que, hasta el momento, permanecen sin ser aprehendidos.