El sistema funciona como un servicio de mensajería web asíncrona: el farmacéutico traslada al facultativo dudas o incidencias detectadas en la dispensación asociadas a un paciente concreto, sin necesidad de que ambos coincidan en tiempo real. El médico recibe la notificación y puede responder cuando su agenda se lo permita, lo que, según la Consejería, evita interrupciones durante la consulta y agiliza la toma de decisiones clínicas.
Entre los casos de uso previstos figuran los consumos incorrectos de medicamentos, las posologías erróneas, las duplicidades terapéuticas, las contraindicaciones, las alergias, los efectos secundarios y las dificultades de dispensación. Son incidencias que hasta ahora dependían en buena medida de que el paciente trasladara la información entre ambos profesionales, o de llamadas telefónicas que no siempre encontraban hueco en la agenda del centro de salud.
«Supone un paso decisivo en la mejora de la coordinación asistencial y el fortalecimiento del papel del farmacéutico comunitario como agente de salud integrado en el seguimiento y cuidado de los pacientes», afirmó Fátima Matute, consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid.
La iniciativa se enmarca en la estrategia conjunta entre el Gobierno regional y el COFM para reforzar la colaboración interdisciplinar en la red asistencial madrileña. El farmacéutico de barrio, que atiende a diario a pacientes crónicos y polimedicados, pasa a contar con un canal formal para comunicar al médico de cabecera o al especialista hospitalario observaciones que antes quedaban fuera del circuito clínico oficial.
La seguridad del paciente es el eje declarado de la herramienta: la comunidad autónoma sostiene que MAEP debe servir para que cada persona reciba sus medicamentos conforme a sus necesidades clínicas, en las dosis adecuadas y según sus requerimientos individuales, especialmente en los casos de mayor complejidad terapéutica, como los pacientes de edad avanzada con varios tratamientos simultáneos.
El proyecto llega en un contexto de digitalización progresiva de la relación entre atención primaria y farmacia comunitaria, donde la receta electrónica y los sistemas de interoperabilidad clínica han ido sustituyendo en la última década a los circuitos en papel. La apuesta madrileña se suma a esa tendencia con un canal específico centrado en la comunicación bidireccional entre ambos colectivos profesionales.
La Comunidad de Madrid enmarca MAEP dentro de un objetivo más amplio de avanzar hacia un sistema sanitario más eficiente y conectado, centrado en las personas, según trasladó el departamento de Sanidad con motivo de la puesta en marcha de la plataforma este jueves.


