El episodio de mayor gravedad reportado se registró en Veraguas, donde las cinco personas rescatadas habrían intentado atravesar quebradas cuyo caudal se incrementó de forma repentina por la intensidad de las precipitaciones. Sinaproc precisó que, más allá de los daños materiales en distintas provincias, no se registraron personas afectadas, damnificadas ni desaparecidas producto del temporal.
El origen meteorológico del fenómeno, según el Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA), se encuentra en la humedad remanente del paso de la onda tropical número 31, combinada con la activación de una zona de baja presión sobre el istmo y la presencia de vaguadas en la región. Esa conjunción de factores atmosféricos favorece precipitaciones de intensidad variable en buena parte del territorio nacional.
El aviso de prevención emitido por Sinaproc tuvo un alcance prácticamente nacional. Abarcó las provincias de Bocas del Toro, Chiriquí, Veraguas —en sus sectores norte, centro y sur—, Los Santos, Herrera, Colón, Darién, Panamá Oeste, Panamá y Coclé. En paralelo, las autoridades mantuvieron bajo monitoreo las comarcas Ngäbe-Buglé, Emberá-Sambú, Cémaco y Guna Yala.
Las proyecciones del organismo meteorológico señalaron que los mayores acumulados de lluvia se concentrarían en sectores de la comarca Ngäbe-Buglé, la provincia de Bocas del Toro, el sur de Veraguas, las zonas montañosas de la península de Azuero, la comarca Emberá-Sambú y la provincia de Chiriquí. Esas áreas, por su topografía y por la saturación previa de los suelos, presentan mayor vulnerabilidad ante crecidas repentinas de ríos y quebradas.
Balance de daños materiales
El recuento de daños asociados a los fuertes vientos incluyó la caída de 12 árboles en distintos puntos del país. De estos, cuatro bloquearon vías principales en las provincias de Herrera, Panamá y Colón; tres colapsaron sobre estructuras en Chiriquí, Veraguas y Coclé; otros cuatro afectaron viviendas en Chiriquí, Panamá y Coclé; y uno más dañó el tendido eléctrico en la provincia de Veraguas.
La saturación de los suelos por la acumulación de agua provocó, además, tres deslizamientos de tierra en los sectores de Alcalde Díaz y Ernesto Córdoba, ambos en el distrito de Panamá. Se reportaron también inundaciones en calles de la capital, de la provincia de Chiriquí y en Santiago, cabecera de Veraguas.
Sinaproc advirtió que la persistencia del temporal, mientras se mantuviera vigente el aviso, podría derivar en nuevas crecidas repentinas de ríos y quebradas, inundaciones urbanas adicionales, deslizamientos de tierra en zonas de suelos inestables y más caídas de árboles sobre vías o infraestructura eléctrica. El organismo no descartó que el balance de incidentes pudiera ampliarse en las horas siguientes si las condiciones climáticas no mejoraban.
La entidad de socorro reiteró un conjunto de recomendaciones que calificó de obligatorias para la ciudadanía: evitar el cruce de ríos, quebradas o calles inundadas —la causa directa del rescate en Veraguas—, mantenerse alejado de zonas con riesgo de deslizamientos, asegurar techos u objetos que pudieran desprenderse por la fuerza de las ráfagas y conducir con precaución ante la reducción de la visibilidad y los tramos de vía inundados.
Para la atención de emergencias relacionadas con el temporal, el organismo mantuvo habilitadas las líneas telefónicas 520-4429 y 6998-4809, además del número de emergencias 911, de uso general para todo tipo de contingencia. Sinaproc aseguró que continuaba con un monitoreo permanente de las condiciones climáticas en todo el territorio nacional.
La temporada lluviosa en Panamá, que se extiende habitualmente entre mayo y noviembre, suele traer episodios de tormentas intensas asociadas al paso de ondas tropicales. Las provincias de Veraguas, Chiriquí y Bocas del Toro, por su relieve montañoso y su exposición a ambos litorales, figuran de forma recurrente entre las más afectadas por crecidas de ríos y deslizamientos durante estos meses.
El aviso de prevención se mantuvo activo hasta las 11:59 de la noche del jueves, según el cronograma comunicado por Sinaproc, que no descartó extenderlo o modificarlo en función de la evolución de la zona de baja presión y las vaguadas que incidían sobre el istmo. Las autoridades meteorológicas anunciaron que continuarían actualizando el pronóstico.