"El 1 de noviembre de 2026 marca el comienzo del período de liquidación de la misión, durante el cual un equipo reducido supervisará el repliegue ordenado de sus recursos y efectivos", informó este domingo el portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, en un comunicado publicado en la página web de la organización.
Ese equipo reducido rendirá cuentas al Departamento de Apoyo a las Operaciones de Naciones Unidas y tendrá a su cargo coordinar el traslado de los activos de los países que aportaron contingentes militares de vuelta a sus respectivos territorios, además de gestionar el equipamiento propiedad del organismo multilateral.
El secretario general, Antonio Guterres, pidió a todas las partes involucradas que cooperen plenamente para que el desmantelamiento se desarrolle de manera ordenada y concluya "en el menor tiempo posible". También expresó su preocupación por la situación de seguridad en la zona.
"Por el riesgo de una escalada de las hostilidades, insto a todos los actores implicados a ejercer la máxima moderación y abstenerse de adoptar medidas que puedan agravar las tensiones o socavar la estabilidad regional", Antonio Guterres, secretario general de la ONU.
Pese al cierre de la misión, Guterres reiteró el compromiso de Naciones Unidas de continuar apoyando a las partes en la búsqueda de una solución política "justa, duradera y mutuamente aceptable" que garantice el derecho del pueblo saharaui a la libre determinación. El organismo mantendrá su labor diplomática a través del enviado personal para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura.
En el mismo comunicado, Guterres rindió homenaje a los integrantes de la Minurso y a su representante especial para el Sáhara Occidental, Alexander Ivanko, cuyo liderazgo, según destacó, guió el trabajo de la misión "durante un período especialmente difícil" tras la reanudación de las hostilidades en 2020. El secretario general honró además a los veinte miembros de la operación que perdieron la vida a lo largo de sus 35 años de despliegue.
Desde la parte marroquí, el ministro de Exteriores, Naser Burita, aseguró en una intervención en la televisión pública 2M que su país "asumirá su responsabilidad, cooperará y proporcionará el tiempo, los medios y la logística necesarios" para que el proceso de retirada de la Minurso "sea ejemplar".
La Minurso fue creada por el Consejo de Seguridad en 1991 para supervisar el alto el fuego entre Marruecos y el Frente Polisario y organizar un referéndum de autodeterminación que nunca llegó a celebrarse; el repliegue de tropas recuerda otros cierres forzados de misiones de paz, como la retirada de la Minusma en Malí en 2023, también marcada por desacuerdos entre potencias. El veto cruzado en el Consejo de Seguridad es el mismo mecanismo que, en otro frente, ha condicionado la ayuda militar a Ucrania, como ocurrió con la reciente autorización de Washington para vender 500 misiles Patriot a Kiev.
La liquidación cierra el capítulo operativo de la misión más longeva de la ONU en el norte de África, aunque el organismo insistió en que seguirá disponible para apoyar los esfuerzos de diálogo y la búsqueda de una solución pacífica al conflicto que enfrenta a Marruecos con el Frente Polisario desde hace décadas.
