El anuncio llega en medio de tensiones crecientes entre Washington y Kiev por la decisión estadounidense de suavizar algunas sanciones contra Rusia, y tras semanas en las que Zelenski ha denunciado retrasos en la entrega de municiones que Ucrania necesita para defenderse de los bombardeos aéreos rusos. Según el Departamento de Estado, los misiles —fabricados por la compañía Lockheed Martin— buscan fortalecer "la capacidad de Ucrania para hacer frente a las amenazas actuales y futuras mediante el fortalecimiento de sus capacidades integradas de defensa aérea y antimisiles".
El mandatario ucraniano agradeció el aval en un mensaje en redes sociales, pero matizó de inmediato el alcance real de la decisión para la coyuntura de guerra.
"Se ha estipulado que las entregas podrían comenzar dentro de unos pocos años", señaló Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania.
Frente a ese calendario, el presidente ucraniano planteó una petición concreta a Washington: "Le pedimos a nuestros socios estadounidenses que proporcionen a Ucrania un paquete de apoyo para el invierno, a un ritmo de 100 interceptores Patriot por mes", apuntó Zelenski, un ritmo muy distinto al que maneja el Departamento de Estado para este nuevo lote de 500 unidades.
La venta se conoció durante la reunión de ministros de Exteriores del G20 que se celebra en Atlanta bajo la presidencia del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. A la cita asiste también el canciller ruso, Serguéi Lavrov, cuya presencia provocó el rechazo de los miembros europeos del foro, que boicotearon la tradicional fotografía de familia del encuentro.
Ucrania, que no integra el G20 pero ha participado como invitada en ediciones anteriores, no fue convocada en esta ocasión por Estados Unidos, país anfitrión de la cumbre. La ausencia contrasta con el peso que el conflicto bélico tiene en la agenda de la reunión, que se desarrolla mientras Kiev enfrenta ataques diarios contra su red energética.
Zelenski recordó este mismo viernes, también en redes sociales, que la infraestructura energética ucraniana sufre "todos los días" el impacto de los ataques aéreos rusos. El mandatario ha denunciado reiteradamente las demoras en la entrega de misiles para sistemas que Estados Unidos debía suministrar y que ya habían sido pagados por aliados europeos, retrasos que, según ha advertido, dificultan la defensa del país frente a los misiles balísticos rusos.
La operación se enmarca en un patrón que ha definido el respaldo occidental desde la invasión rusa de febrero de 2022: los sistemas Patriot, considerados la pieza más codiciada de la defensa aérea de Kiev, han llegado en cuentagotas y bajo financiamiento de terceros países europeos, mientras Washington evita comprometer fondos propios. El episodio coincide con una semana cargada de frentes internacionales, entre ellos el robo de $6,300 millones en criptomonedas sufrido por Binance, el mayor de su tipo registrado hasta la fecha.
Con el nuevo lote autorizado, la brecha entre el calendario oficial de Washington —entregas en "unos pocos años", según el propio Zelenski— y la demanda ucraniana de 100 interceptores mensuales queda abierta justo cuando arrancan los meses de frío sobre una red energética bajo bombardeo diario.
