El béisbol de Grandes Ligas es, de las principales ligas deportivas de Estados Unidos, la única que opera sin un límite estricto al gasto en sueldos de jugadores, un modelo que los dueños de las 30 franquicias buscan cambiar en esta ronda de negociaciones. El sindicato de jugadores, la MLBPA, se opone a cualquier fórmula de tope salarial al estimar que sus representados dejarían de ingresar en conjunto más de 1,000 millones de dólares en los próximos años si se instaura el sistema propuesto. Esa cifra, divulgada en la propia mesa, resume la magnitud del desacuerdo a menos de un mes del vencimiento del convenio colectivo.
Grandes Ligas presentó este martes el esquema que plantea aplicar a partir de la temporada 2028: un gasto máximo por equipo de 258.2 millones de dólares y un piso mínimo de 180.2 millones. Ambas cifras son superiores a la propuesta anterior de la liga, que fijaba el tope en 245.3 millones y el mínimo en 171.2 millones, un movimiento que acerca posiciones sin renunciar al principio del límite salarial.
La propia liga difundió en redes sociales una estimación del impacto que tendría ese esquema sobre las 30 franquicias si entrara en vigor en 2028.
"El tope y el piso salarial proyectados para 2028 harían que 12 equipos tuvieran que aumentar sus nóminas en un total de 636 millones de dólares para alcanzar el piso salarial, mientras que otros 8 tendrían que reducirlas en 528 millones para ajustarse al tope salarial", estimó Grandes Ligas.
"En conjunto, esto supondría un aumento neto de 108 millones en las nóminas", sostuvo la liga en el mismo mensaje.
El aplazamiento hasta 2028 funcionaría, según la propuesta de los dueños, como una fórmula transitoria que permitiría a los equipos operar con las reglas actuales durante el próximo mercado de fichajes, mientras continúan las conversaciones sobre el nuevo convenio colectivo. El plazo límite sigue siendo el 1 de diciembre, fecha en la que vence el acuerdo vigente y a partir de la cual la liga podría entrar en un paro laboral si no hay pacto.
Cardenales se refuerzan con Eduardo Rivera
Al margen de la mesa de negociación, los equipos comenzaron a mover piezas de cara a la temporada 2027. Este martes, los Cardenales de San Luis se reforzaron con el lanzador zurdo puertorriqueño Eduardo Rivera, de 23 años, a cambio de enviar a los Medias Rojas de Boston al pitcher mexicano de ligas menores Juan Carlos García. Rivera cerró la pasada campaña con récord de 0-1 y una efectividad de 6.30 en cuatro presentaciones, tres de ellas como abridor.
Esa actividad de fichajes contrasta con la incertidumbre sobre el convenio. El béisbol es el deporte de mayor tradición en Panamá, cuya afición sigue de cerca la Major League, y el eventual paro reavivaría el recuerdo de la huelga de 1994-95, la última gran parálisis del béisbol estadounidense, que llegó a cancelar la Serie Mundial de 1994. Mientras el mercado se mueve —como el pulso doméstico que refleja el liderato de Plaza Amador en la LPF—, el 1 de diciembre marca el límite para evitar un nuevo escenario de conflicto laboral.
