El origen del local se remonta a la generación anterior de los Azmentoy. Así lo relataron Romero y su hermana Luisi junto a su sobrino Joseba en una intervención en la televisión pública vasca ETB.
«En un primer momento era un almacén porque nuestro aitona repartía la bebida Chuss», relató Romero Azmentoy en ETB.
La transformación del almacén en restaurante se produjo de forma progresiva, en paralelo a la trayectoria de una familia ligada a la pesca: la madre de Romero y Luisi fue pescadera, oficio que ambas hermanas ejercieron «desde los diez años», según su propio relato, antes de orientar el negocio familiar hacia la restauración.
Situado en la calle Santa Marina, cerca del centro histórico y del paseo marítimo de Zarauz, Kirkilla Enea Jatetxea ocupa una casa tradicional cuyo nombre en euskera, Enea, significa «casa de». El restaurante ha construido su propuesta sobre la cocina vasca de autor, con pescados del Cantábrico, carnes seleccionadas y verduras procedentes de las huertas locales o baserris, combinando técnicas contemporáneas con el producto de temporada.
Entre sus formatos destaca un menú degustación que recorre entrantes fríos y calientes, pescado del día, carnes elaboradas y postres de repostería casera. La bodega otorga un papel central al Txakoli de Getaria/Zarauz, el vino blanco de referencia en la costa guipuzcoana, para maridar las propuestas marineras. El restaurante aparece habitualmente recomendado en guías como la Michelin o la Repsol, lo que lo sitúa entre las alternativas consolidadas del panorama culinario de la localidad.
El reparto de responsabilidades dentro de la familia Azmentoy combina la alta cocina en los fogones con la atención en sala y la gestión de la bodega, un modelo que han mantenido durante décadas en la hostelería de Urola Kosta. Es un carácter familiar que la comarca ha conservado pese al empuje del turismo gastronómico en la costa vasca, visible también en municipios vecinos como Santa Pau y otros conjuntos históricos que han hecho del patrimonio local un reclamo.
La propia Luisi, esposa de Karlos Arguiñano, ha ejercido un papel determinante no solo en el negocio de su familia, sino también en el Hotel-Restaurante Karlos Arguiñano, situado frente a la playa de Zarauz. Mientras el cocinero se convertía en rostro televisivo, Luisi ha dirigido históricamente las operaciones del establecimiento, en el que trabajan varios de sus siete hijos —Eneko, Zigor, Karlos, Martín, Joseba, Amaia y María—.
El entramado de negocios familiares en Zarauz incluye también la pastelería abierta por Joseba Arguiñano en la misma localidad, lo que refuerza la presencia de ambas ramas —Arguiñano y Azmentoy— en la oferta gastronómica de este municipio costero de la comarca de Urola Kosta.

