"El embalse de río Indio no puede esperar", afirmó Espino de Marotta ante el auditorio, en una de sus primeras intervenciones públicas antes de tomar posesión formal del cargo. La funcionaria detalló que el fenómeno climático que se avecina —al que calificó de "súper Niño"— traerá consigo un déficit de precipitaciones que en el calendario panameño se extiende hasta abril y mayo de 2027. "El clima nos regaló otro reto, el 2026. No es un niño, es un súper niño", reiteró, y subrayó que el cambio climático "no es un problema solo de Panamá, sino de todo el mundo".
La reducción de tránsitos no es la única restricción anunciada. La ACP ya había iniciado en julio de 2026 una disminución progresiva del calado permitido a los buques que cruzan la vía, medida que se combina ahora con el recorte de esclusajes diarios. Según explicó la administradora entrante, el objetivo es llegar al verano de 2027 con un nivel de los lagos que permita sostener tanto el tránsito comercial como el consumo de agua potable de la población.
Los lagos que alimentan las esclusas del Canal cumplen una doble función: garantizan el paso de los buques y abastecen de agua potable a más de 2 millones de personas, según recordó la propia funcionaria. Esa doble demanda —comercial y de consumo humano— es la que obliga a la ACP a ajustar los tránsitos cuando las reservas hídricas se ven comprometidas. "¿Por qué el Canal tuvo que quitar tránsitos? Porque si no iba a impactar el consumo en la población", explicó Espino de Marotta al justificar el criterio que prioriza el abastecimiento humano sobre el tráfico comercial.
La administradora entrante citó el precedente de 2023, cuando Panamá vivió el tercer año más seco registrado en la historia del Canal. En aquella crisis, la ACP se vio forzada a reducir los tránsitos diarios de un rango de 36 a 38 hasta apenas 24, lo que dejó fuera de la ruta a unos 1,700 buques y generó un impacto económico estimado en cerca de $900 millones. La sequía de aquel año, asociada también a un ciclo de El Niño, obligó a la vía a operar durante meses por debajo de su capacidad histórica y encareció el paso de la carga que enlaza los mercados de Asia y la costa este de Estados Unidos.
El proyecto de río Indio y su tramitación ambiental
Frente a la recurrencia de estos episodios, la ACP mantiene el proyecto del embalse de río Indio, una obra concebida para dar seguridad hídrica a la vía interoceánica durante los próximos 50 años. Según los datos presentados por la administradora entrante, el embalse permitiría acumular agua suficiente para sumar entre 10 y 15 esclusajes diarios adicionales a la capacidad actual del Canal. La inversión estimada asciende a $1,500 millones, a los que se sumarían aproximadamente $400 millones destinados a compensación ambiental y reasentamiento. La obra generaría 2,700 empleos directos durante una fase de construcción de alrededor de cuatro años, e incluiría un túnel de conducción de 8.7 kilómetros y un lago proyectado de 4,600 hectáreas.
Espino de Marotta precisó que el Estudio de Impacto Ambiental categoría III del proyecto será presentado al Ministerio de Ambiente en enero de 2027, como paso previo antes de convocar la licitación de construcción. Actualmente, según explicó, la ACP se encuentra actualizando la línea base ambiental del área de influencia y prevé realizar tres foros públicos en las provincias de Colón, Panamá Oeste y Coclé, los territorios donde el embalse tendría mayor impacto directo.
La funcionaria reconoció que el proyecto involucra a 78 comunidades con las que la ACP mantiene un proceso de diálogo, y que la entidad trabaja en paralelo en un plan de reasentamiento para las familias que resultarían desplazadas por la construcción del embalse. El componente social ha sido históricamente uno de los puntos más sensibles en la discusión pública sobre la infraestructura hídrica del Canal, dado el precedente de otros embalses de la cuenca cuya construcción implicó el traslado de poblaciones ribereñas.
El mercado y las subastas de tránsito
En otro pasaje de su intervención, la administradora entrante se refirió al comportamiento reciente del mercado de subastas que la ACP utiliza para asignar espacios de tránsito prioritario. Confirmó que en las últimas semanas se han disparado los montos que algunas navieras están dispuestas a pagar para garantizar el cruce en una fecha específica, en un contexto de menor disponibilidad de esclusajes por las restricciones hídricas.
Citó como ejemplo el caso de un tanquero surcoreano que cruzó el Canal el 1 de septiembre de 2026 tras pagar $5.3 millones en subasta. "El mercado dicta cuánto paga. O sea, que esos $5.3 millones fue la necesidad de ese cliente de pasar una fecha específica", explicó. Detalló que la ACP realiza tres subastas diarias —dos correspondientes a las esclusas panamax originales y una para las esclusas neopanamax del Canal ampliado—, y que el precio base de esta última asciende a $100,000.
Espino de Marotta asumirá formalmente la administración de la ACP el lunes 7 de septiembre de 2026, en un momento en que la entidad autónoma encargada de operar la vía interoceánica enfrenta a la vez la gestión de un fenómeno climático adverso y la necesidad de avanzar en una obra de infraestructura de largo plazo. La viabilidad ambiental y social del embalse de río Indio aún debe completar varias etapas —entre ellas la entrega del estudio ambiental en enero de 2027 y los foros públicos en las tres provincias afectadas— antes de una eventual licitación de construcción.