Cómo se calcula una plaza "de difícil cobertura"
El procedimiento que sustenta esta clasificación se apoya en un índice técnico definido por la propia Conselleria: la proporción entre las plazas disponibles de una especialidad —por isla y tipo de jornada— que quedan por adjudicar y el número de aspirantes admitidos y disponibles que pueden cubrirlas. Una especialidad se considera de difícil cobertura cuando ese índice es inferior a cinco aspirantes por plaza. Cuantos menos docentes inscritos haya para una vacante concreta, mayor es el riesgo de que quede desierta al arrancar el curso.
La identificación anticipada de estas especialidades, según la información difundida, permite adoptar medidas para facilitar la cobertura de las vacantes y garantizar el inicio del curso con las plantillas dotadas, especialmente en los territorios donde resulta más difícil encontrar profesionales disponibles.
Ibiza triplica las vacantes de Mallorca
Según los datos, Ibiza encabeza el problema con 75 especialidades en esta situación, muy por delante de Mallorca (48) y Menorca (43). Formentera, con 25 plazas de difícil cobertura, presenta el número absoluto más bajo, pero mantiene para varias especialidades la calificación superior de "muy difícil cobertura". El total suma 191 especialidades distribuidas entre las cuatro islas.
La fuente atribuye el agravamiento en las Pitiusas a factores que exceden lo educativo: la falta de vivienda asequible, el precio de los alquileres y la carestía general de la vida en Ibiza y Formentera estarían disuadiendo a nuevos docentes de trasladarse y empujando a quienes ya trabajaban allí a regresar a su tierra de origen.
Complementos al alza: 300 euros en Ibiza, 200 en Menorca
Para paliar este déficit, la Conselleria ha decidido incrementar los complementos económicos vinculados a estas plazas de cara al curso 2026-2027. En Menorca, el complemento mensual pasará de los 100 euros del curso actual a 200; en Ibiza, subirá de 200 a 300 euros mensuales, es decir, 100 euros más que este año. Formentera, que ya cuenta con el complemento más alto del archipiélago por su condición de "muy difícil cobertura", mantendrá los 400 euros mensuales sin variación.
La lógica de estos incentivos no es nueva en la administración educativa española: desde hace décadas, distintas comunidades autónomas con territorios insulares, rurales o de difícil acceso han recurrido a pluses de residencia o de destino para atraer funcionarios docentes a zonas donde el coste de vida o el aislamiento geográfico actúan como elemento disuasorio. Canarias, con su régimen histórico de indemnización por residencia en las islas no capitalinas, es el precedente comparativo más citado en el debate sobre política educativa insular en España.
El objetivo declarado por la Conselleria
La Conselleria ha explicado que el propósito de este incremento es iniciar el curso escolar con la totalidad de las plazas docentes cubiertas para dar respuesta a los alumnos, y por ese motivo ha habilitado los complementos de difícil y muy difícil cobertura. En la práctica, la medida busca evitar que los centros insulares recurran a interinos de última hora o repartan horas extraordinarias entre el profesorado ya destinado.
No obstante, ni la Conselleria ni los sindicatos docentes han formulado declaraciones adicionales recogidas hasta el momento sobre si los incrementos bastarán para revertir la fuga de profesorado hacia zonas de menor coste de vida. Esta pieza se sustenta en una única fuente, otro medio, por lo que los datos deben tomarse con cautela hasta una segunda corroboración por otros medios o la publicación oficial en el Butlletí Oficial de les Illes Balears (BOIB).
Un déficit que rebasa Baleares
La escasez de profesorado en territorios con alto coste de vida no es un fenómeno exclusivo del archipiélago. Regiones turísticas y de fuerte tensión inmobiliaria de toda España vienen reportando dificultades similares en los últimos cursos, vinculadas al encarecimiento de la vivienda y del alquiler. El contexto ayuda a entender por qué los complementos salariales, por sí solos, podrían resultar insuficientes si no se acompañan de políticas de vivienda asequible para empleados públicos, la raíz que la propia información señala como causa de la marcha de docentes.
Qué queda por resolver
El calendario de adjudicación de plazas para el curso 2026-2027 sigue su curso en las próximas semanas, y será entonces cuando se compruebe si el aumento de los complementos ha logrado atraer suficientes candidatos para cubrir las 191 especialidades señaladas. La Conselleria no ha precisado, según la información disponible, un plazo concreto para evaluar el resultado de la medida, cuyo objetivo declarado es que las aulas de las cuatro islas arranquen septiembre con las plantillas completas.
El asunto puede reabrir además el debate en el Parlament balear sobre la suficiencia de la financiación educativa insular y sobre si el problema de fondo —el acceso a la vivienda para trabajadores públicos— requiere una respuesta que vaya más allá de los complementos. Hasta la fecha no se han recogido posiciones públicas de los grupos parlamentarios ni de las organizaciones sindicales del sector sobre esta última actualización del listado.


