Según los datos aportados por Juan, el crecimiento no fue puntual sino progresivo: un 2,40% en abril, un 15,32% en mayo, un 27,27% en junio y un 36,49% en julio, mes que se convirtió en el de mayor uso del transporte público en la historia de la isla, con 1.218.060 viajeros. El récord diario de viajeros alcanzado durante el verano de 2025 fue superado en 56 ocasiones a lo largo de este verano.
El conseller sostuvo que estas cifras "demuestran que el transporte público de Ibiza ha entrado en una nueva dimensión" y que la red "ya no es un servicio residual o testimonial, sino una pieza central de la movilidad de la isla". Vinculó los resultados con las advertencias formuladas antes de la puesta en marcha del nuevo modelo, al señalar que los datos "desmienten el relato del colapso que algunos anunciaron antes de la puesta en marcha del servicio", sin que en la comparecencia se detallara la identidad de los colectivos o sectores aludidos.
Predominio del abono sobre el billete sencillo
Uno de los elementos más significativos del balance es la proporción de viajes realizados con abono frente a billete sencillo. Según los datos hasta junio, el 62,16% de los desplazamientos se efectuaron con abonos y el 37,84% con billetes sueltos, una distribución que, en la lectura del Consell, apunta a un uso recurrente por parte de la población residente y no solo a la demanda vinculada al turismo estacional. La diferencia entre ambos perfiles es relevante: el visitante compra un billete puntual, mientras que el residente amortiza un abono, de modo que el peso mayoritario de estos últimos sugiere un cambio de hábito en la movilidad cotidiana de los vecinos.
Por líneas, el grueso de la demanda se concentra en los ejes estructurales que conectan los principales núcleos urbanos. La línea T1, entre San Antonio e Ibiza, transportó 590.667 viajeros; la T3, entre Ibiza y Santa Eulalia, 503.868; y la T2, que enlaza San Antonio, San José e Ibiza, 329.410. Entre las líneas urbanas destacan la U4, que cubre Playa d'en Bossa, con 406.549 usuarios, y la U2, hacia Jesús, con 125.532.
Las cinco líneas de conexión con el aeropuerto de Ibiza, gestionado por Aena, sumaron 749.696 viajeros, un indicador relevante en una isla donde la terminal aérea constituye la principal puerta de entrada de visitantes durante la temporada alta. Las líneas de playa y nocturnas, de implantación más reciente, transportaron a más de 230.000 personas solo en sus dos primeros meses de funcionamiento, con especial peso de las conexiones hacia Cala Salada, Cala Comte y Cala Bassa.
El encaje con la limitación de vehículos privados
Juan vinculó explícitamente estos resultados con la política de restricción de acceso de vehículos privados que aplica el Consell desde hace varias temporadas, orientada a limitar la entrada de coches de alquiler y vehículos foráneos en los meses de mayor presión turística. "La limitación de vehículos no tendría sentido sin una alternativa de calidad. Estamos demostrando que es posible reducir la presión sobre las carreteras ofreciendo más y mejor transporte público", afirmó.
Según los cálculos presentados por la institución, el incremento de usuarios equivale a una media de 5.556 viajeros adicionales cada día. Aplicando una ocupación media estimada de 1,5 personas por vehículo, ese volumen se traduce, según el Consell, en aproximadamente 3.700 desplazamientos diarios menos en coche particular, cifra con la que la institución argumenta el efecto directo de la red de autobuses sobre la congestión viaria durante los meses estivales.
Ibiza no es la única isla balear que ha experimentado tensiones entre la capacidad de sus carreteras y el volumen de tráfico en temporada alta. Mallorca y Menorca han aplicado en los últimos años medidas de contención del alquiler de vehículos, en un contexto autonómico marcado por el debate sobre los límites del modelo turístico balear y la llamada masificación, presente en el discurso político insular al menos desde la pasada década.
Renovación de la flota y nuevos abonos
La comparecencia sirvió también para presentar novedades operativas. El abono turístico T4, que permite viajes ilimitados durante cuatro días, superó las 1.650 tarjetas vendidas en su primer mes de comercialización, un producto orientado a captar a los visitantes de estancias cortas que hasta ahora recurrían mayoritariamente al billete sencillo o al vehículo de alquiler.
En paralelo avanza la renovación de la flota, de la que 67 unidades serán eléctricas, en línea con los objetivos de descarbonización del transporte recogidos en la Ley de Cambio Climático y Transición Energética de 2021, que fija la senda hacia un parque de vehículos sin emisiones directas. El Consell confirmó que ya están operativas 18 estaciones de carga en Cala de Bou y que ha solicitado la instalación de 49 nuevos puntos de carga en el municipio de San José.
Juan aseguró que el Consell seguirá adaptando recorridos y frecuencias a las necesidades de los municipios, en función de las reuniones mantenidas con ayuntamientos y colectivos vecinales de distintos puntos de la isla, sin que se haya concretado un calendario cerrado para esas modificaciones. Los datos definitivos de la temporada, que se prolonga hasta octubre, se conocerán en el balance final que la institución presenta tras el cierre del ejercicio turístico.


