Catorce ciudadanos españoles evacuados del crucero de expedición MV Hondius permanecen en aislamiento de nivel BSL-3 en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla de Madrid tras la aparición a bordo de cinco casos confirmados de hantavirus cepa Andes y tres fallecidos. La Organización Mundial de la Salud ha confirmado formalmente la transmisión persona a persona del patógeno, elevando su nivel de alerta sanitaria al segundo escalón más alto de su escala. El buque, con 187 pasajeros y 64 tripulantes a bordo, permanece en cuarentena estricta en el puerto de Granadilla, en Tenerife, mientras el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, coordina la respuesta con las autoridades de Sanidad Central y Protección Civil activa el nivel 2 del plan de emergencias sanitarias del archipiélago.
Por qué importa: el giro que cambia el escenario
La confirmación de transmisión persona a persona por parte de la OMS es el dato que transforma cualitativamente la crisis. Hasta este anuncio, el hantavirus cepa Andes —endémico de regiones andinas de Sudamérica— era catalogado por los organismos internacionales como un agente cuyo contagio se producía principalmente por contacto con roedores o sus excrementos. La cepa Andes es, en la literatura científica disponible, la única variante del género Hantavirus para la que se han documentado casos de transmisión directa entre humanos, lo que la distingue del resto de hantavirus conocidos. Que la OMS eleve formalmente su nivel de alerta implica la activación de mecanismos de vigilancia epidemiológica reforzada, la obligación de notificación entre Estados miembros y la posible coordinación de respuesta internacional.
El buque y sus occupantes: la cuarentena en Granadilla
El MV Hondius es un buque de expedición polar operado en rutas de turismo de naturaleza. Con 251 personas a bordo entre pasajeros y tripulantes, su escala en el puerto de Granadilla —infraestructura situada en el sur de Tenerife— ha quedado suspendida bajo cuarentena estricta decretada por las autoridades canarias. El aislamiento del buque responde al protocolo habitual ante enfermedades de declaración obligatoria con potencial de transmisión comunitaria: ningún pasajero ni tripulante puede desembarcar mientras no concluya el periodo de vigilancia epidemiológica y se descarten nuevos contagios entre quienes permanecen a bordo.
Los 14 evacuados y el protocolo BSL-3
Los catorce españoles fueron evacuados y trasladados al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla de Madrid, centro de referencia militar con capacidad de aislamiento de alta seguridad biológica. El nivel BSL-3 —Biosafety Level 3, según la clasificación internacional de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos y adoptada por la OMS— corresponde a instalaciones habilitadas para el manejo de agentes que pueden causar enfermedades graves o potencialmente letales por vía respiratoria y para los que existen o no tratamientos disponibles. De los catorce ingresados, cinco tienen diagnóstico confirmado de hantavirus cepa Andes. El material disponible no detalla el estado clínico individualizado del resto ni la evolución de los confirmados.
Los tres fallecidos: lo que se sabe y lo que no
Los tres fallecidos registrados lo fueron a bordo del MV Hondius, antes de la evacuación de los nacionales españoles. El material verificado no precisa la nacionalidad de las víctimas, el momento exacto de los decesos ni si pertenecían al grupo de pasajeros o a la tripulación. Tampoco consta si las muertes se produjeron antes o después de que se identificara el agente causante como hantavirus cepa Andes. Estos datos, relevantes para establecer la cronología del brote y el tiempo de respuesta de las autoridades sanitarias, no han sido confirmados en las fuentes disponibles para esta pieza.
Contexto epidemiológico: qué es el hantavirus cepa Andes
El hantavirus cepa Andes —denominado también ANDV— fue identificado por primera vez en la región de Los Andes en la década de 1990. Provoca el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus, una enfermedad con una tasa de letalidad que la literatura científica sitúa históricamente entre el 30 y el 40 por ciento en los casos documentados en Sudamérica, aunque las cifras varían según el contexto clínico y la capacidad de respuesta sanitaria del entorno. No existe hasta la fecha una vacuna aprobada para uso humano generalizado ni un tratamiento antiviral específico validado; el abordaje es fundamentalmente de soporte. La cepa Andes es la única del género para la que los estudios epidemiológicos han registrado brotes con cadenas de transmisión interhumana documentadas.
La respuesta institucional: Clavijo, Sanidad Central y Protección Civil
La gestión de la crisis involucra simultáneamente tres niveles administrativos. El Gobierno de Canarias, con Fernando Clavijo como presidente, asume la coordinación territorial de la cuarentena en Granadilla y la vigilancia sobre el buque en aguas bajo su jurisdicción portuaria. Sanidad Central, dependiente del Gobierno de España, ejerce competencias en materia de alertas de salud pública de alcance nacional e internacional, incluyendo la coordinación con organismos como la OMS y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades. La activación del nivel 2 del plan de emergencias sanitarias de Canarias supone la movilización de recursos adicionales de Protección Civil y la coordinación operativa entre servicios de emergencias insulares y continentales.
Precedentes y marco legal
España cuenta con el Plan Nacional de Preparación y Respuesta ante una Pandemia de Gripe como referencia general de gestión de emergencias sanitarias de origen infeccioso, adaptado y actualizado tras la experiencia del SARS-CoV-2. La declaración de Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional —ESPII, según la nomenclatura de la OMS— requiere un proceso formal distinto al que supone la elevación de nivel de alerta, y el material disponible no indica que se haya activado ese mecanismo. La gestión de buques en cuarentena en puertos españoles tiene como referente más reciente el protocolo aplicado en 2020 durante la pandemia de COVID-19, cuando varios cruceros fueron retenidos en distintos puertos del archipiélago canario.
Qué queda por resolver
Las próximas horas serán determinantes en al menos tres frentes: la evolución clínica de los cinco casos confirmados ingresados en Gómez Ulla y el posible aumento de diagnósticos entre los otros nueve evacuados españoles; el resultado de los controles epidemiológicos sobre las 251 personas que permanecen a bordo del Hondius en Granadilla; y la respuesta formal de la OMS en cuanto a si eleva su nivel de alerta al máximo o mantiene el segundo escalón activado. La confirmación de nuevas cadenas de transmisión en tierra o a bordo determinaría si el brote puede contenerse en el entorno del buque o si exige una respuesta de mayor alcance territorial.


