El Hondius no ha atracado en el puerto. La decisión, tomada en la reunión del domingo entre Clavijo y Sanidad, fue que el buque fondeara a 800 metros de la costa — distancia suficiente para eliminar cualquier riesgo de contacto casual con la población de Granadilla, que ha sido informada de la operación mediante un bando municipal distribuido puerta a puerta esta madrugada. Los pasajeros serán transferidos al buque hospital Galicia (L-51) mediante lanchas de desembarco operadas por marineros con equipos de protección individual de nivel 4 — el mismo nivel que se utiliza en laboratorios de bioseguridad para manipular virus de categoría A.
El primer grupo de 30 pasajeros — seleccionados por el equipo médico del Galicia en función de su estado de salud, priorizando a los asintomáticos de mayor edad — abandonó el Hondius a las 15:45 en tres lanchas. La transferencia duró 40 minutos. Las imágenes capturadas por los drones de TVE muestran a los pasajeros descendiendo por una escalera lateral del buque, vestidos con monos blancos de bioseguridad, ayudados por marineros con trajes herméticos y mascarillas FFP3. El silencio de la operación — no se oían voces, solo el motor de las lanchas y el rotor del helicóptero — contrastaba con la espectacularidad visual de una evacuación que los periodistas presentes han comparado con «una escena de película de ciencia ficción».
La noticia del noveno caso confirmado ha llegado durante la operación. A las 16:10, mientras el segundo grupo de pasajeros esperaba su turno en la cubierta del Hondius, el equipo médico del Galicia comunicó que un marinero filipino de 34 años que trabajaba en la cocina del buque ha dado positivo en la prueba PCR realizada esta mañana. El caso es significativo por dos razones: es el primer miembro de la tripulación — no del pasaje — en resultar contagiado, y trabajaba en un área de preparación de alimentos, lo que abre interrogantes sobre la transmisión por vía fómites que la OMS aún no ha descartado.
Los 14 españoles a bordo del Hondius serán los últimos en ser evacuados, previsiblemente mañana martes por la mañana. La decisión de postergar su evacuación obedece a un protocolo de priorización que establece que los pasajeros con nacionalidad del país de destino final — España — deben ser los últimos en abandonar el buque para facilitar la coordinación logística de la cuarentena en territorio nacional. Los 14 españoles serán trasladados directamente desde el Galicia a un avión militar A-400M que espera en la base aérea de Gando (Gran Canaria) y que los llevará al Hospital Gómez Ulla de Madrid, donde cumplirán una cuarentena de 45 días.
Clavijo ha protagonizado hoy la enésima batalla comunicativa contra Moncloa. El presidente canario ha anunciado a las 12:00 la creación de un «centro de coordinación canario» en el Palacio de Carta de Santa Cruz de Tenerife que funcionará como «gabinete de crisis permanente» con representantes de Sanidad, Defensa, Interior y los cabildos insulares. La creación del centro es, en la práctica, una duplicación del centro de coordinación que Sanidad ha establecido en Madrid, y tanto el Gobierno central como los analistas la interpretan como un movimiento político destinado a reforzar la narrativa de Clavijo — «Canarias gestiona su propia emergencia porque Madrid no quiere hacerlo» — de cara a una opinión pública canaria que le otorga un 68% de aprobación en la gestión de la crisis.
La OMS ha respondido al noveno caso reforzando su equipo en Canarias con 12 epidemiólogos adicionales procedentes de las oficinas regionales de Ginebra, Copenhague y Dakar. La organización mantiene la alerta en nivel «moderado» — el segundo de cuatro niveles —, pero ha emitido un comunicado a las 17:00 advirtiendo de que «si la cadena de transmisión no se corta con la evacuación completa del buque, la elevación a nivel alto será inevitable».
Los datos epidemiológicos al cierre de esta edición son los siguientes: nueve casos confirmados (ocho pasajeros y un tripulante), ocho fallecidos en total desde el inicio del brote (tres en el mar, cinco en la enfermería del buque), seis casos confirmados en tierra (cuatro en Países Bajos, uno en Noruega y uno en Dinamarca). La tasa de mortalidad se mantiene en el 13,8%, en línea con la tasa histórica de la cepa Andes del hantavirus, pero la OMS advierte de que la cifra puede aumentar si los casos diagnosticados tardíamente no reciben tratamiento renal a tiempo.
La unidad de aislamiento y tratamiento de alto nivel (UATAN) del Hospital de Nuestra Señora de La Candelaria, en Santa Cruz de Tenerife, permanece activada como centro de referencia. El hospital cuenta con una habitación de alto aislamiento y siete salas de soporte, además de personal especializado que ha sido reforzado con tres nefrólogos del Hospital Puerta de Hierro de Madrid — la ironía de que el mismo hospital que opera a Villarejo envíe especialistas para tratar a las víctimas del Hondius no ha pasado desapercibida en los corrillos periodísticos.
Al cierre de esta edición vespertina, la evacuación continuará mañana martes con el segundo y tercer grupo de pasajeros. El Hondius, que zarpó de Ushuaia el 18 de abril para un crucero de exploración antártica que debía terminar en Lisboa, permanecerá fondeado frente a Granadilla hasta que se complete la evacuación total, prevista para el miércoles. Después, el buque será sometido a una desinfección integral que durará entre dos y tres semanas antes de que pueda ser declarado seguro para navegar. Un crucero que debía durar 28 días lleva ya 31 en el mar. Y para algunos de los que iban a bordo, el viaje no terminará nunca.


